Santiago, 14 de septiembre de 2010.
Señores
Joaquín Lavín Infante
Ministro de Educación
Fernando Rojas Ochagavía
Subsecretario de Educación
P r e s e n t e
Señores Ministro y Subsecretario de Educación, si bien en estas Fiestas Patrias todos los habitantes de nuestro país celebran un nuevo aniversario de la nación a la que cada uno de los y las funcionarias del Ministerio de Educación han contribuido con su esfuerzo, empeño y trabajo a su engrandecimiento, nosotros no tenemos nada que celebrar y nuestro sentir es que nada nos une a las actuales autoridades.
No podemos celebrar, cuando se mantienen más de 500 compañeros de trabajo despedidos. Cuando se aceleran las notificaciones de desvinculación haciéndolas efectivas a partir del 31 de agosto, dejando
a los notificados sin sueldo en septiembre, evitando de esta manera pagarles las asignaciones de Modernización cumplimiento de PMG y metas colectivas trimestral que les corresponde por el trabajo realizado el 2009.
Los funcionarios arrojados a la calle por el gobierno que ustedes representan y del cual ustedes son cómplices, no tendrán y no estarán en condiciones de celebrar, bien saben ustedes que los despedidos se fueron a sus hogares sin ninguna indemnización, deberán enfrentar estas celebraciones sin un ingreso económico y con una tremenda incertidumbre por su futuro laboral y el de sus familias.
En este nuevo aniversario de la Patria, sólo podemos manifestar nuestra solidaridad hacia ellos y nuestra preocupación y rechazo frente a los anuncios de las autoridades de términos de contratos para fines de año.
Debemos recordarles que los funcionarios públicos son trabajadores del Estado y no del gobierno de turno, es así como la Corte de Apelaciones de Valparaíso en su fallo que permitió el reintegro de 12 funcionarios hasta la fecha de término de sus respectivos contratos, texto legal que precisa que “Los actos de la Secretaría Regional Ministerial de Educación fueron realizados bajo el principio de : “La discrecionalidad administrativa que es un mecanismo útil para la administración, pero no puede aceptarse ni menos entendérsela como un mecanismo posible y habilitante para prescindir de la Ley”.
En el segundo considerando del fallo, la Corte sostiene que “la sola invocación de no ser necesarios sus servicios, no es causa suficiente, ya que se invoca un supuesto exceso de personal, pero al no modificarse las partidas de gastos consiguientes, ni renunciar a la posibilidad a otras personas en las vacantes, significa cambiar unos funcionarios por otros, lo que constituye un acto inmotivado, faltando así un requisito esencial de un acto administrativo que es la motivación, pues el órgano del Estado debe ejercer su actividad en conformidad a la Ley, que es un límite a la discrecionalidad de la administración y por otro lado, garantía del funcionario o de la persona a quien va a afectar el acto.”
Lo anterior demuestra claramente que los despidos fueron realizados en forma arbitraria amén de ser injustos, faltos de legalidad, poco cristianos y poco humanitarios, toda vez que ustedes tienen plena conciencia que los funcionarios públicos no tienen derecho a indemnización por años de servicio ni un subsidio de cesantía digno. Lo que agrava aún más éste hecho, es que en su gran mayoría, los despidos no se ajustaron a las causales invocadas por ustedes, por lo que nos resulta claro que se tuvieron en cuenta razones de orden político o criterios meramente sujetivos y, lo que es más grave aún, se está contratando a personal en reemplazo de los despidos, en su gran mayoría, con remuneraciones significativamente más altas que la del personal despedido ¿Esto quiere decir entonces, que los supuestos ahorros y “racionalizaciones” impuestas por ustedes, y que están teniendo un costo personal inmenso para nuestros compañeros despedidos son para mejorar las remuneraciones de los “nuevos funcionarios estatales”? ¿Es esta la nueva forma de gobernar?
En otro orden de cosas, manifestamos nuestro vivir nuestro absoluto rechazo a las sistemáticas actitudes de desprecio y menoscabo que han tenido hacia nuestro gremio, toda vez que de todos los planteamientos efectuados a Ud. desde marzo a la fecha, no se han resuelto los concursos de promoción, provisión y encasillamiento de auxiliares y administrativos de contrata a la planta, que significa beneficios para los/as funcionarios/as. Esto, a pesar de que Ud. Ministro Lavín manifestó su compromiso de abordar y solucionar al 30 de Mayo el Concurso de Promoción y dar una respuesta jurídica frente a los procesos de provisión y de encasillamiento en el plazo de 1 mes a partir de la reunión sostenida en el mes de Abril del 2010.
Habiendo ratificado el Estado de Chile el Convenio N° 151 de la OIT, nos parece del todo una conducta antisindical y atentatoria contra las libertades individuales, que las actuales autoridades Ministeriales atemoricen al personal haciendo firmar nóminas de quienes se adhieren a las movilizaciones y paralizaciones convocadas por Andime o ANEF, claramente pensábamos que nos encontrábamos en un estado de democracia y que las viejas prácticas de persecución e intimidación se habían superado el año 1990; al parecer hemos retrocedido 20 años.
Nuestra Asociación tienen actualmente alrededor de 3.000 socios, lo que representa alrededor del 85% de los funcionarios y con vuestra conducta no sólo menoscaba a sus dirigentes, sino al conjunto de trabajadores de esta Secretaría de Estado, quienes esperan mejores condiciones laborales, trabajar en un ambiente seguro, sano, sin amenazas ni temor de perder sus empleos. Nuestro compromiso es con ellos y su bienestar, con ellos y su familia, con ellos y el respeto por su dignidad, con lo que exigimos a ustedes un cambio en la relación con nuestro gremio y acelerar las respuestas a las demandas latamente esperadas por nuestros representados.
DIRECTORIO NACIONAL ANDIME
Alameda 1371 – Piso 10º – Telefono: 3904013 – 6718281 (fonofax)
andime@mineduc.cl - www.andime.cl
miércoles, 15 de septiembre de 2010
miércoles, 8 de septiembre de 2010
Reporte anual "Education at a glance 2010"
OCDE: Educación chilena mejora, pero sigue lejos de países líderes
Pese a los logros en acceso a educación superior y en cantidad de egresados de 4° medio, Chile es superado en casi todos los ámbitos por naciones desarrolladas.
Manuel Fernández Bolvarán
Un retrato de luces y sombras de la educación chilena es el que pinta el reporte "Education at a glance 2010" (Educación en una mirada), que realiza cada año la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) y que analiza a Chile por primera vez en calidad de país miembro.
El informe, dado a conocer ayer en París, muestra que si bien Chile ha progresado en varios indicadores clave en los últimos quince años, al compararse con los países desarrollados que integran la OCDE, queda en posiciones de rezago.
Por ejemplo, entre 1995 y 2008 la proporción de jóvenes que terminaron la enseñanza media subió de 46% a 69%, el mayor salto de los países OCDE. Sin embargo, la actual tasa deja a Chile entre los cuatro países del grupo con menos graduados de 4° medio.
"Comparado con América Latina, que tiene un promedio de 51%, Chile está bastante arriba. Pero al comparar con países de la OCDE, que tienen un nivel de desarrollo y gasto superiores, no es extraño que quedemos en la parte baja", analiza José Joaquín Brunner, director del Centro de Políticas Comparadas en Educación de la UDP.
Lo mismo ocurre respecto de la posibilidad de acceder a la educación superior. Nuevamente el país avanza pero sigue lejos de los líderes. Para Harald Beyer, coordinador académico del Centro de Estudios Públicos (CEP), aquí hay un llamado de atención a perfeccionar los sistemas de financiamiento para que más jóvenes accedan a carreras profesionales o técnicas: "Hoy las becas ayudan a los alumnos del 40% más pobre que sacan 550 puntos o más en la PSU. Pero ese grupo es bastante reducido".
El tema económico surge como un desafío importante para el país. La inversión pública por alumno (3.088 dólares desde la básica a la educación superior) está entre las más bajas de los países OCDE, superada sólo por la de México (US $2.598). EE.UU. invierte cinco veces más.
Lo particular de Chile es que el 40% de ese gasto viene de las familias, la mayor proporción de entre los países analizados. "Chile tiene éxito en atraer financiamiento privado a la educación. El problema es que si eso pasa en un país muy desigual, se traduce en que la brecha entre los más ricos y los más pobres crece", analiza Brunner.
"Esto refleja lo poco innovadores que fuimos en el financiamiento escolar. La forma de contrarrestar el riesgo de inequidad es la subvención preferencial, que se entrega desde 2008 y que da más recursos a los alumnos más pobres", dice Beyer.
Pese a lo anterior, Chile registra un avance notable al comparar al grupo etario entre 55 y 64 años con los jóvenes de 25 a 34. Mientras entre los primeros la cantidad de personas que alcanzó estudios superiores era de 17%, en la nueva generación subió a 34%, uno de los aumentos más fuertes de los países OCDE. De hecho, ubica a Chile sobre países como Alemania, Italia, Portugal, México e Italia. "Ese es un avance generacional aceleradísimo", comenta Brunner.
__________
3.088 dólares invierte Chile en educar a un niño, contando todos los niveles (desde el básico al superior). En promedio, los países OCDE gastan 8.216 dólares.
__________
''Tenemos una proporción medianamente baja de jóvenes yendo a la universidad. ¿A qué se debe eso? Creo que en gran medida pasa porque hay un problema en los sistemas de financiamiento".
HARALD BEYER, INVESTIGADOR DEL CEP.
''Es un error decir que Chile está siempre a la cola de los países de la OCDE. Incluso llama la atención que tengamos progresos tan acelerados con el bajo nivel de gasto que hacemos en educación".
JOSÉ JOAQUÍN BRUNNER, EXPERTO DE LA UDP.
Pese a los logros en acceso a educación superior y en cantidad de egresados de 4° medio, Chile es superado en casi todos los ámbitos por naciones desarrolladas.
Manuel Fernández Bolvarán
Un retrato de luces y sombras de la educación chilena es el que pinta el reporte "Education at a glance 2010" (Educación en una mirada), que realiza cada año la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) y que analiza a Chile por primera vez en calidad de país miembro.
El informe, dado a conocer ayer en París, muestra que si bien Chile ha progresado en varios indicadores clave en los últimos quince años, al compararse con los países desarrollados que integran la OCDE, queda en posiciones de rezago.
Por ejemplo, entre 1995 y 2008 la proporción de jóvenes que terminaron la enseñanza media subió de 46% a 69%, el mayor salto de los países OCDE. Sin embargo, la actual tasa deja a Chile entre los cuatro países del grupo con menos graduados de 4° medio.
"Comparado con América Latina, que tiene un promedio de 51%, Chile está bastante arriba. Pero al comparar con países de la OCDE, que tienen un nivel de desarrollo y gasto superiores, no es extraño que quedemos en la parte baja", analiza José Joaquín Brunner, director del Centro de Políticas Comparadas en Educación de la UDP.
Lo mismo ocurre respecto de la posibilidad de acceder a la educación superior. Nuevamente el país avanza pero sigue lejos de los líderes. Para Harald Beyer, coordinador académico del Centro de Estudios Públicos (CEP), aquí hay un llamado de atención a perfeccionar los sistemas de financiamiento para que más jóvenes accedan a carreras profesionales o técnicas: "Hoy las becas ayudan a los alumnos del 40% más pobre que sacan 550 puntos o más en la PSU. Pero ese grupo es bastante reducido".
El tema económico surge como un desafío importante para el país. La inversión pública por alumno (3.088 dólares desde la básica a la educación superior) está entre las más bajas de los países OCDE, superada sólo por la de México (US $2.598). EE.UU. invierte cinco veces más.
Lo particular de Chile es que el 40% de ese gasto viene de las familias, la mayor proporción de entre los países analizados. "Chile tiene éxito en atraer financiamiento privado a la educación. El problema es que si eso pasa en un país muy desigual, se traduce en que la brecha entre los más ricos y los más pobres crece", analiza Brunner.
"Esto refleja lo poco innovadores que fuimos en el financiamiento escolar. La forma de contrarrestar el riesgo de inequidad es la subvención preferencial, que se entrega desde 2008 y que da más recursos a los alumnos más pobres", dice Beyer.
Pese a lo anterior, Chile registra un avance notable al comparar al grupo etario entre 55 y 64 años con los jóvenes de 25 a 34. Mientras entre los primeros la cantidad de personas que alcanzó estudios superiores era de 17%, en la nueva generación subió a 34%, uno de los aumentos más fuertes de los países OCDE. De hecho, ubica a Chile sobre países como Alemania, Italia, Portugal, México e Italia. "Ese es un avance generacional aceleradísimo", comenta Brunner.
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3.088 dólares invierte Chile en educar a un niño, contando todos los niveles (desde el básico al superior). En promedio, los países OCDE gastan 8.216 dólares.
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''Tenemos una proporción medianamente baja de jóvenes yendo a la universidad. ¿A qué se debe eso? Creo que en gran medida pasa porque hay un problema en los sistemas de financiamiento".
HARALD BEYER, INVESTIGADOR DEL CEP.
''Es un error decir que Chile está siempre a la cola de los países de la OCDE. Incluso llama la atención que tengamos progresos tan acelerados con el bajo nivel de gasto que hacemos en educación".
JOSÉ JOAQUÍN BRUNNER, EXPERTO DE LA UDP.
martes, 7 de septiembre de 2010
CARTA ABIERTA
CARTA ABIERTA
Estimado Nelson Viveros:
Ex presidente de los funcionarios del Ministerio de Educación ,ANDIME
Los vientos traen las melodías de arpas y guitarra que poco a apoco se ven entrometiendo en el sentir nacional. Mas los tiempos de celebraciones se han de postergar por un sinnúmero de acontecimientos que van marcando , cada paso , cada sendero por desandar. La familia sindical asimila su quehacer entre los colores que la brisa de Septiembre nos enrostra. Entonces , solo entonces emerge el verdadero sentido gremial, que ha de unirnos por un futuro mejor .
Entre las pinceladas que ágilmente la naturaleza traza para nuestro país , la evocación de tu figura emerge con una grandeza inusual que ha de guiar a muchas generaciones de jóvenes dirigentes. El tiempo pasa , mas no los afectos de la vorágine de situaciones a los que el hombre se somete. Su esencia está en el sentido que éste le da a su propia existencia. Y mas allá de todo, los actos permanecen inalterables, aunque el olvido les cubra con su capa de ingratitud.
Mi estimado Nelson , Creo que hoy es el tiempo de agradecer todo cuanto realizaste en beneficio del bien común, en beneficio de nuestro gremio. Tu presencia significó un aliciente y empuje importante para muchos dirigentes . Reconozco en ti a un líder natural que supo inyectar la cordura, la fuerza y la preparación que ha de tener un verdadero líder .
Aunque me estoy alejando de las lides digerenciales, mi compromiso con el gremio permanece incólume , por tanto espero no perder el contacto tan fructífero que alguna vez los matices de la pintura mágica de nuestra tierra nos hizo transitar por los mismos caminos.
Estimado Nelson, recibe mis mas profundos agradecimientos por tu fructífera labor como dirigente, por tu condición humana y tus mas altos propósitos por lo comunitario , aunque el llamado de las circunstancias te hayan atrapado.
Un abrazo fraterno
Vicente Peña palominos.
Estimado Nelson Viveros:
Ex presidente de los funcionarios del Ministerio de Educación ,ANDIME
Los vientos traen las melodías de arpas y guitarra que poco a apoco se ven entrometiendo en el sentir nacional. Mas los tiempos de celebraciones se han de postergar por un sinnúmero de acontecimientos que van marcando , cada paso , cada sendero por desandar. La familia sindical asimila su quehacer entre los colores que la brisa de Septiembre nos enrostra. Entonces , solo entonces emerge el verdadero sentido gremial, que ha de unirnos por un futuro mejor .
Entre las pinceladas que ágilmente la naturaleza traza para nuestro país , la evocación de tu figura emerge con una grandeza inusual que ha de guiar a muchas generaciones de jóvenes dirigentes. El tiempo pasa , mas no los afectos de la vorágine de situaciones a los que el hombre se somete. Su esencia está en el sentido que éste le da a su propia existencia. Y mas allá de todo, los actos permanecen inalterables, aunque el olvido les cubra con su capa de ingratitud.
Mi estimado Nelson , Creo que hoy es el tiempo de agradecer todo cuanto realizaste en beneficio del bien común, en beneficio de nuestro gremio. Tu presencia significó un aliciente y empuje importante para muchos dirigentes . Reconozco en ti a un líder natural que supo inyectar la cordura, la fuerza y la preparación que ha de tener un verdadero líder .
Aunque me estoy alejando de las lides digerenciales, mi compromiso con el gremio permanece incólume , por tanto espero no perder el contacto tan fructífero que alguna vez los matices de la pintura mágica de nuestra tierra nos hizo transitar por los mismos caminos.
Estimado Nelson, recibe mis mas profundos agradecimientos por tu fructífera labor como dirigente, por tu condición humana y tus mas altos propósitos por lo comunitario , aunque el llamado de las circunstancias te hayan atrapado.
Un abrazo fraterno
Vicente Peña palominos.
lunes, 6 de septiembre de 2010
La “roja” de Lavín
Jaime Retamal
Facultad de Humanidades de la Usach
http://educacion.usach.cl
El único que le podría haber ganado a esta “roja” del ministro de Educación Joaquín Lavín es, nada más y nada menos, que el “Gordo” –con cariño- Santibáñez. Dicen que era un pillo, que para ganar un partido era capaz de sugerir todo tipo de vivezas y artimañas. Alguna vez –tal vez sea un mito- habría entrado a la banca con un perro dentro de un saco papero para que, cuando el partido estuviera en una temperatura álgida en contra, literalmente tirar al perro a la cancha y enfriar así al rival. Así era el “Gordo”, un entrenador sui generis, que finalmente –para pesar de Pinochet- no le supo enseñar lo más elemental a Carlos Caszely, tirar un penal y meterla adentro.
El futbol de Lavín es superior en viveza. Es como el que cuenta John Rawls, uno de los más potentes pensadores del liberalismo político del siglo XX, en un libro fundamental como la Teoría de la Justicia.
El punto es que hay muchísimos colegios que están por debajo del promedio nacional del SIMCE, que atienden a los estudiantes más vulnerables, en condiciones muy desfavorables, que nunca ganarán en este juego de Lavín.
Rawls nos dice – y perdonen lo extenso de la cita- “Imaginemos que vamos a inventar un nuevo deporte llamado “fútbol” y que los encargados de redactar las reglas del juego fuesen personas que cediesen a la tentación de la parcialidad desde el conocimiento de sus propias características y habilidades, de modo que algunos proponen que si un jugador mide más de uno noventa, sus goles valdrán dos puntos, y en cambio sólo valdrán un punto para los que midan menos; hay quien exige que los equipos sólo puedan estar formados por personas que posean algún título nobiliario; otros piden que los goles marcados por equipos de gran presupuesto deben valer tres veces más que los marcados por equipos de economía modesta, otros podrían pedir que no se permita jugar a personas de cierta raza en los partidos oficiales, etc.”
Lavín propone un fútbol como éste, es decir, una competición que sólo los privilegiados pueden ganar de verás. Propone un juego en el que todo está a favor de su equipo: el viento, la inclinación de la cancha, y lo que es peor, las reglas. ¿Cómo así?
Supimos que gastará 1 millón de dólares en premiar a 150 colegios municipales o subvencionados de todo el país que tuvieron el mejor SIMCE en cada región. El premio es un voucher canjeable por plasmas, lcd, mp3, mp4, computadores, etc. ¿El criterio de selección? Será un colegio por cada quintil de nivel socioeconómico siempre y cuando supere el promedio SIMCE nacional.
Pues sí, éste es su “fútbol”, su juego, sus reglas.
El punto es que hay muchísimos colegios que están por debajo del promedio nacional del SIMCE, que atienden a los estudiantes más vulnerables, en condiciones muy desfavorables, que nunca ganarán en este juego de Lavín. Pero, atención –y cualquiera lo puede comprobar porque es información pública: muchos de esos colegios tuvieron alzas tremendamente significativas, sobre los 30 puntos por ejemplo, en lenguaje o matemáticas. Pero no alcanzan el promedio SIMCE nacional.
Si usted pregunta si ellos merecen o no un premio –y más que de consuelo- la respuesta es un sí rotundo. Ellos merecen más que los otros el premio, pues se trata de colegios que contra viento y marea logran progresos realmente significativos.
Si el principio ético –principio rawlsiano por lo demás- es darle más al que tiene menos, claramente en este caso no fue así.
La ética de la “roja” de Lavín –la chaqueta de él y sus compañeros de selección- es claramente inversa: darle más a los que tienen más. Es un fútbol perverso, con premios superfluos, banales y oportunistas, que no mide ni el costo político que el malestar de la exclusión provoca.
Ni el “Gordo” Santibáñez podría ganar. Qué decir Caszely.
Facultad de Humanidades de la Usach
http://educacion.usach.cl
El único que le podría haber ganado a esta “roja” del ministro de Educación Joaquín Lavín es, nada más y nada menos, que el “Gordo” –con cariño- Santibáñez. Dicen que era un pillo, que para ganar un partido era capaz de sugerir todo tipo de vivezas y artimañas. Alguna vez –tal vez sea un mito- habría entrado a la banca con un perro dentro de un saco papero para que, cuando el partido estuviera en una temperatura álgida en contra, literalmente tirar al perro a la cancha y enfriar así al rival. Así era el “Gordo”, un entrenador sui generis, que finalmente –para pesar de Pinochet- no le supo enseñar lo más elemental a Carlos Caszely, tirar un penal y meterla adentro.
El futbol de Lavín es superior en viveza. Es como el que cuenta John Rawls, uno de los más potentes pensadores del liberalismo político del siglo XX, en un libro fundamental como la Teoría de la Justicia.
El punto es que hay muchísimos colegios que están por debajo del promedio nacional del SIMCE, que atienden a los estudiantes más vulnerables, en condiciones muy desfavorables, que nunca ganarán en este juego de Lavín.
Rawls nos dice – y perdonen lo extenso de la cita- “Imaginemos que vamos a inventar un nuevo deporte llamado “fútbol” y que los encargados de redactar las reglas del juego fuesen personas que cediesen a la tentación de la parcialidad desde el conocimiento de sus propias características y habilidades, de modo que algunos proponen que si un jugador mide más de uno noventa, sus goles valdrán dos puntos, y en cambio sólo valdrán un punto para los que midan menos; hay quien exige que los equipos sólo puedan estar formados por personas que posean algún título nobiliario; otros piden que los goles marcados por equipos de gran presupuesto deben valer tres veces más que los marcados por equipos de economía modesta, otros podrían pedir que no se permita jugar a personas de cierta raza en los partidos oficiales, etc.”
Lavín propone un fútbol como éste, es decir, una competición que sólo los privilegiados pueden ganar de verás. Propone un juego en el que todo está a favor de su equipo: el viento, la inclinación de la cancha, y lo que es peor, las reglas. ¿Cómo así?
Supimos que gastará 1 millón de dólares en premiar a 150 colegios municipales o subvencionados de todo el país que tuvieron el mejor SIMCE en cada región. El premio es un voucher canjeable por plasmas, lcd, mp3, mp4, computadores, etc. ¿El criterio de selección? Será un colegio por cada quintil de nivel socioeconómico siempre y cuando supere el promedio SIMCE nacional.
Pues sí, éste es su “fútbol”, su juego, sus reglas.
El punto es que hay muchísimos colegios que están por debajo del promedio nacional del SIMCE, que atienden a los estudiantes más vulnerables, en condiciones muy desfavorables, que nunca ganarán en este juego de Lavín. Pero, atención –y cualquiera lo puede comprobar porque es información pública: muchos de esos colegios tuvieron alzas tremendamente significativas, sobre los 30 puntos por ejemplo, en lenguaje o matemáticas. Pero no alcanzan el promedio SIMCE nacional.
Si usted pregunta si ellos merecen o no un premio –y más que de consuelo- la respuesta es un sí rotundo. Ellos merecen más que los otros el premio, pues se trata de colegios que contra viento y marea logran progresos realmente significativos.
Si el principio ético –principio rawlsiano por lo demás- es darle más al que tiene menos, claramente en este caso no fue así.
La ética de la “roja” de Lavín –la chaqueta de él y sus compañeros de selección- es claramente inversa: darle más a los que tienen más. Es un fútbol perverso, con premios superfluos, banales y oportunistas, que no mide ni el costo político que el malestar de la exclusión provoca.
Ni el “Gordo” Santibáñez podría ganar. Qué decir Caszely.
¿POR QUÉ LOS RANKINGS SON MODOS INAPROPIADOS DE VALORAR LA CALIDAD DE LAS ESCUELAS?
Los ranking como instrumentos públicos, periodísticos, de impacto comunicacional, son un ordenamiento que tiene que ver con alguna variable de resultados que producen las escuelas por lo que valorara la calidad de las escuelas basándose únicamente en los resultados de un ranking, me parece que no sólo es inapropiado sino también irresponsable.
Para determinar la calidad de un establecimiento educacional, debemos considerar múltiples variables, una de ellas son los resultados SIMCE, sin duda que es una de las variables más importantes que tenemos en nuestro país ya que es el único instrumento que se aplica a nivel universal en los 4º, 8º básicos y 2ºMedio, Sin embargo cuando analizamos los resultados debemos ser cuidadosos y observar no solo la última medición como lo hacen los ranking periodísticos, sino también analizar ,los resultados anteriores de los mismos niveles en los mismos establecimientos ya que las variables que influyen en los resultados son múltiples y en muchos casos dependen del profesor de turno en ese nivel (especialmente en 4º básico) de las características de la cohorte de los alumnos en el establecimiento en el nivel etc. No siempre son el reflejo de prácticas institucionales que tengan que ver con el desarrollo curricular del establecimiento.
Otro factor importante de observar cuando se hace un ranking de escuelas en torno a resultados del SIMCE, es el nivel socioeconómico cultural en el cual está inserto el establecimiento, el aporte que hace la familia en los resultados de los estudiantes de un establecimiento, es un tema que no podemos desconocer; generalmente en los ranking periodísticos, los primeros lugares los ocupan los establecimientos particulares pagados de las comunas más acomodadas de nuestro país, eso no significa que sólo la escuela está aportando en el aprendizaje de los alumnos, el entorno social y el capital cultural con el que llegan esos alumnos son una ventaja frente a otros establecimientos municipalizados gratuitos ubicados en sectores más deprivados de la población, también hay que comprender la diferencia entre nivel socio cultural individual u grupal, dado que los pares también influyen en el desarrollo de los estudiantes.
Comparto plenamente lo que plantea Pedro Ravela en la Ficha 10 cuando dice que es una “visión simplista de la realidad educativa”, que la “trivializan”. Sin duda que los diarios buscan impactar en la opinión pública, el problema es que hay lectores que se quedan sólo con lo que el diario les ofrece sin profundizar más allá en el tema de la calidad de los establecimientos.
Los resultados de las escuelas son volátiles, en una medición pueden ocupar los primeros lugares y en la próxima bajar 50 o más posiciones, aunque los resultados nacionales sean estables, esos resultados pueden ser utilizados para tomar decisiones en política educativa en términos de decisiones de inversión y/o capacitación en los sectores más desfavorecidos, más no para la medición de la calidad de la escuela individual.
Este tipo de ranking, no deja de ser nada más que una información periodística que presenta resultados de indicadores aislados, que no reflejan la calidad de las escuelas ni los procesos que se desarrollan al interior de las Unidades Educativas.
Para determinar la calidad de un establecimiento educacional, debemos considerar múltiples variables, una de ellas son los resultados SIMCE, sin duda que es una de las variables más importantes que tenemos en nuestro país ya que es el único instrumento que se aplica a nivel universal en los 4º, 8º básicos y 2ºMedio, Sin embargo cuando analizamos los resultados debemos ser cuidadosos y observar no solo la última medición como lo hacen los ranking periodísticos, sino también analizar ,los resultados anteriores de los mismos niveles en los mismos establecimientos ya que las variables que influyen en los resultados son múltiples y en muchos casos dependen del profesor de turno en ese nivel (especialmente en 4º básico) de las características de la cohorte de los alumnos en el establecimiento en el nivel etc. No siempre son el reflejo de prácticas institucionales que tengan que ver con el desarrollo curricular del establecimiento.
Otro factor importante de observar cuando se hace un ranking de escuelas en torno a resultados del SIMCE, es el nivel socioeconómico cultural en el cual está inserto el establecimiento, el aporte que hace la familia en los resultados de los estudiantes de un establecimiento, es un tema que no podemos desconocer; generalmente en los ranking periodísticos, los primeros lugares los ocupan los establecimientos particulares pagados de las comunas más acomodadas de nuestro país, eso no significa que sólo la escuela está aportando en el aprendizaje de los alumnos, el entorno social y el capital cultural con el que llegan esos alumnos son una ventaja frente a otros establecimientos municipalizados gratuitos ubicados en sectores más deprivados de la población, también hay que comprender la diferencia entre nivel socio cultural individual u grupal, dado que los pares también influyen en el desarrollo de los estudiantes.
Comparto plenamente lo que plantea Pedro Ravela en la Ficha 10 cuando dice que es una “visión simplista de la realidad educativa”, que la “trivializan”. Sin duda que los diarios buscan impactar en la opinión pública, el problema es que hay lectores que se quedan sólo con lo que el diario les ofrece sin profundizar más allá en el tema de la calidad de los establecimientos.
Los resultados de las escuelas son volátiles, en una medición pueden ocupar los primeros lugares y en la próxima bajar 50 o más posiciones, aunque los resultados nacionales sean estables, esos resultados pueden ser utilizados para tomar decisiones en política educativa en términos de decisiones de inversión y/o capacitación en los sectores más desfavorecidos, más no para la medición de la calidad de la escuela individual.
Este tipo de ranking, no deja de ser nada más que una información periodística que presenta resultados de indicadores aislados, que no reflejan la calidad de las escuelas ni los procesos que se desarrollan al interior de las Unidades Educativas.
A propósito de reforma
Vicente Peña Palominos
Un solo proyecto por sí mismo, no determina las características de toda la reforma Educacional.
La sociedad del conocimiento demanda al sistema escolar que comunique competencias intelectuales y morales de mayor nivel, lo que a su vez demanda una re conceptualización y reorganización profunda de su quehacer.
Así las nuevas formas de producir, comunicarse y organizarse de la sociedad, surgen demandas formativas al sistema escolar que apuntan al logro de:
• Mayores capacidades de abstracción y elaboración de conocimientos.
• Mayores capacidades de pensar en sistemas.
• Mayores capacidades de experimentar y aprender a aprender.
• Mayores capacidades de comunicarse y trabajar colaborativamente.
• Mayores capacidades de resolución de problemas.
• Mayores capacidades de manejo de la incertidumbre y adaptación al cambio.
Los desafíos en el plano moral, están íntimamente relacionados con el déficit de socialización y crisis de sentido, observables en la sociedad actual. El primero referido a la crisis de la familia y a la escuela como agencias de transmisión de valores y pautas culturales que aseguren la cohesión del orden social. La segunda, referida a la ausencia de principios o visiones de mundo que generen adhesión a significados que vayan más allá de aquellos vinculados a la racionalidad económica.
El proyecto de modernización de la educación que nace de las demandas de las sociedades del futuro, como las señaladas, no determina las características de la reforma al sistema escolar. La reforma se sitúa en el campo social de la escolaridad y su ecología.
La Reforma educativa se relaciona con otros aspectos de la cuestión social. La organización de las instituciones, las motivaciones y organizaciones ene que se insertan los sujetos involucrados.
Luego surgen algunas preguntas, que dicen relación con los problemas, que como proyecto, se pretende dar solución. La reforma en marcha, del sistema educacional ¿Está abordando debidamente el problema de la desintegración social?, ¿Preparará a los alumnos para poder vivir en la sociedad del cambio constante y permanente? Y ¿Está en los lineamientos generales o específicos de ella, el formar ciudadanos conscientes de sus derechos y optimistas de su futuro?.
La sociedad, delega en el sistema educacional, la responsabilidad de la preparación de los niños y jóvenes para el bienestar individual y colectivo. En este sentido se desarrollan las políticas educacionales que surgen como respuesta a los requerimientos del presente y como anticipación a los del futuro. Pero un proyecto que pretende dar solución a los requerimientos de la sociedad, no determina las características de las transformaciones y cambios que una reforma implica. Las modificaciones están sujetas al conjunto de relaciones que se explicitan en el nuevo marco curricular nacional y los cambios tecnológicos, económicos y socioculturales, entre otros.
La Propuesta de Modernización que ha hecho el Gobierno de la Nación ¿puede mejorar la calidad del sistema de Educación Chilena?
El Estado es quien debe liderar los procesos de reforma, pero en ella han de participar todos los estamentos. La educación es tarea de todos. “Reforma educacional con el Estado pero no sólo por el Estado”.
A pesar de todos los esfuerzos del ministerio de educación, ya sea a través de la destinación de recursos, o de la acción directa de los programas de mejoramiento, los resultados no son los esperados. La baja calidad de los aprendizajes reflejados en algunos test y pruebas aplicadas para evaluar el proceso educacional, reflejan los contrapiés que ha dado la reforma.
Si bien es cierto, el Estado es el principal responsable de la educación, se deben encontrar los medios para llevar adelante los cambios necesarios que se requieren, para hacer de Chile un país competitivo inserto en esta aldea global, que en alguna medida es cada día más exigente.
Los Centros de estudios superiores, tienen mucho que decir en cuanto a la formación de los profesores de hoy. Formación que no ha dado sus frutos. Puesto que se inició la reforma desde la base; pero sin la debida preparación de los verdaderos actores y constructores de una reforma educacional “los docentes”.
Los niños aprenden poco en la escuela. El SIMCE, indica que los estudiantes de 4to. Y 8vo. Básico aprenden un poco más del 50% de los contenidos mínimos de los programas de estudio. Esto quiere decir que el sistema educativo es poco eficiente.
Lo poco que aprenden no les sirve a pesar de que los niveles de cobertura de la enseñanza básica han aumentado considerablemente. Lo que los estudiantes aprenden, conocimientos, habilidades, valores, modos de aprender, etc., les sirve poco para insertarse en la actividad económica, para seguir desarrollándose social y personalmente, y para aportar activamente en términos sociales, políticos y culturales. Los resultados del SIMCE indican también la enorme segmentación interna del sistema. El sistema de logro de los establecimientos pagados se sitúa por sobre los colegios municipalizados. Esto demuestra, que se ha de mejorar la equidad en la distribución del servicio educativo que permita una educación de buena calidad para todos.
Chile ha entrado en una fase de desarrollo sin precedente en su historia, los índices socioeconómicos dan cuenta de avances sustantivos. Todo esto ha llevado a una expansión del consumo, donde la mayoría de la población ha podido acceder a mayor cantidad de bienes y mejores servicios. Paralelo a esto, nuestro país, se ha convertido en un dinámico actor en el concierto internacional, abriendo su mercado y diversificando sus exportaciones, concretando importantes acuerdos comerciales y de libre comercio con los principales grupos de países del mundo, como lo demuestra la incursión en el mercado europeo.
En este escenario, los grandes temas en discusión hoy en día son como hacer que la estabilidad y la prosperidad económica se conviertan en mayores y mejores oportunidades de crecimiento para todos los chilenos superando los altos niveles de desigualdad en el ingreso, por tanto, la equidad y la justicia social han surgido como los grandes temas.
Al parecer no basta con el desarrollo económico, no basta con tener cifras macro económicas. Sin duda que el desarrollo sin estos elementos sería indispensable, pero el desarrollo debe también concebir a la persona humana como sujeto principal.
La sociedad, delega en el sistema educacional, en gran medida, la responsabilidad de la preparación de los niños y jóvenes para el futuro, anclando en ellos la esperanza de construcción de un mayor bienestar individual y colectivo. En este entendido se desarrollan las políticos educacionales que surgen como respuesta a los requerimientos del presente y como anticipación a los del futuro.
Aspectos que las propuestas difícilmente pueden superar.
El desafío de la modernidad ha encontrado en las políticas del sistema educacional chileno, un conjunto de medidas que apuntan a los aspectos que son claves en la aspiración de tener una sociedad compuesta por personas y ciudadanos comprometidos, con sentido crítico, con participación activa, creativa y compromiso social. Esto se pretende conseguir a través de dos mecanismos que son fundamentales: los objetivos transversales, en el ámbito del desarrollo del ser social, ético y el equilibrio afectivo, y el concepto de aprender a aprender, que permitirá a los jóvenes y niños contextualizar adecuadamente la sociedad de los cambios. Por otro lado existe el compromiso de destinar recursos suficientes para la exitosa puesta en marcha de la reforma, orientados principalmente al impostergable aumento de la remuneración docente, a la ampliación y renovación de la infraestructura y a la implementación de materiales de uso pedagógico.
Sin embargo, existen algunos aspectos que no están resueltos y pueden representar serias dificultades en el proceso de implementación de la reforma:
La tendencia a utilizar RANKIN de los resultados de las mediciones estandarizadas (SIMCE, PSU), para establecer tendencias entre los distintos segmentos de la sociedad, lo que contribuye a la estigmatización de los establecimientos educacionales con bajos resultados.
Vencer el pesimismo y cambiar la imagen de la catástrofe ambiental y los efectos de la crisis económica, dándole un renovado impulso a la reforma educacional.
La prioridad puesta en una cantidad de liceos altamente selectivos, mal llamados de excelencia, en nada contribuye a reducir la segmentación de resultados; al contrario, aumenta la brecha que ya existe.
La necesidad de implementar un plan coherente, que incluye la instalación de la nueva institucionalidad, la modernización del ministerio y , sobre todo, una radical expansión de las capacidades de los colegios, sus directores y profesores.
El cambio en la forma y los estilos de trabajo de los docentes.
Para este efecto se han destinado recursos para la actualización docente mediante becas y capacitaciones, pero ciertamente que el ritmo será algo paulatino, ya que son muchos los años de un estilo de trabajo que está institucionalizado.
La capacitación de gestión de las unidades educativas que tienen la gran responsabilidad de diseñar sus proyectos educativos.
Este aspecto es de sustantiva relevancia, el diseño y la gestión de los proyectos educativos son la clave del éxito de la reforma, saber si existe la capacidad y el compromiso necesarios en cada una de las unidades educativas es una gran interrogante.
Nuestro sistema educacional no puede cegarse a la necesaria competitividad que impone el sistema económico y cultural como mecanismo de selectividad.
El sistema educacional debe anteponer a la competencia el ser competente, esto es ser apto e idóneo para el logro de los objetivos y el ser cooperativo en el logro de las metas comunes, que el sistema educacional se ha impuesto para responder a los requerimientos que la sociedad exige. Pero aún así los establecimientos educacionales frente a recursos escasos deberán competir sustentados en su idoneidad, en el ser competente, último aspecto que aún cuando parece contradictorio sólo puede concretizarse sobre la base de la cooperación interna de cada establecimiento.
La adecuada formación de los profesionales de la Educación a través de las Universidades e institutos que la imparten. Este punto es de vital importancia ya que se espera el recambio con las nuevas generaciones de docentes.
Tal situación aún no se define, puesto que la proliferación de instituciones formadoras de profesores no ha demostrado capacidad, hasta el momento, de entregar el mercado laboral profesionales de alto nivel, de acuerdo a las demandas de la sociedad actual.
La gran tarea de la educación es precisamente hacer realidad todos aquellos aspectos que se mencionan como claves, en dar respuesta a los requerimientos que plantean las nuevas configuraciones de las relaciones entre sociedad, conocimiento, comunicaciones y educación.
La desigual oferta del servicio educativo.
Los resultados del SIMCE indican la enorme segmentación interna del sistema. El sistema de logro de los establecimientos pagados, se sitúa por sobre los colegios municipalizados. Esto demuestra, que se ha de mejorar la equidad en la distribución del servicio educativo que permita una educación de buena calidad para todos.
Los medios de comunicación traen nuevas formas de aprender. El conocimiento es algo que hacemos con la computadora; el aprendizaje viene computacional. A pesar de ello no existe la consolidada eficiencia y se llega a la mercantilización del conocimiento. Hoy ya no se pregunta por lo verdadero, sino por cuál es el uso de un conocimiento, cuál es su grado de eficiencia. La universalidad ha perdido el privilegio de ser productor de conocimientos y lo adquiere el mercado, las grandes compañías. El conocimiento recibe legitimación solo por la eficiencia. El conocimiento se hace cada vez más funcional. Se destacan más las destrezas que los ideales.
Un solo proyecto por sí mismo, no determina las características de toda la reforma Educacional.
La sociedad del conocimiento demanda al sistema escolar que comunique competencias intelectuales y morales de mayor nivel, lo que a su vez demanda una re conceptualización y reorganización profunda de su quehacer.
Así las nuevas formas de producir, comunicarse y organizarse de la sociedad, surgen demandas formativas al sistema escolar que apuntan al logro de:
• Mayores capacidades de abstracción y elaboración de conocimientos.
• Mayores capacidades de pensar en sistemas.
• Mayores capacidades de experimentar y aprender a aprender.
• Mayores capacidades de comunicarse y trabajar colaborativamente.
• Mayores capacidades de resolución de problemas.
• Mayores capacidades de manejo de la incertidumbre y adaptación al cambio.
Los desafíos en el plano moral, están íntimamente relacionados con el déficit de socialización y crisis de sentido, observables en la sociedad actual. El primero referido a la crisis de la familia y a la escuela como agencias de transmisión de valores y pautas culturales que aseguren la cohesión del orden social. La segunda, referida a la ausencia de principios o visiones de mundo que generen adhesión a significados que vayan más allá de aquellos vinculados a la racionalidad económica.
El proyecto de modernización de la educación que nace de las demandas de las sociedades del futuro, como las señaladas, no determina las características de la reforma al sistema escolar. La reforma se sitúa en el campo social de la escolaridad y su ecología.
La Reforma educativa se relaciona con otros aspectos de la cuestión social. La organización de las instituciones, las motivaciones y organizaciones ene que se insertan los sujetos involucrados.
Luego surgen algunas preguntas, que dicen relación con los problemas, que como proyecto, se pretende dar solución. La reforma en marcha, del sistema educacional ¿Está abordando debidamente el problema de la desintegración social?, ¿Preparará a los alumnos para poder vivir en la sociedad del cambio constante y permanente? Y ¿Está en los lineamientos generales o específicos de ella, el formar ciudadanos conscientes de sus derechos y optimistas de su futuro?.
La sociedad, delega en el sistema educacional, la responsabilidad de la preparación de los niños y jóvenes para el bienestar individual y colectivo. En este sentido se desarrollan las políticas educacionales que surgen como respuesta a los requerimientos del presente y como anticipación a los del futuro. Pero un proyecto que pretende dar solución a los requerimientos de la sociedad, no determina las características de las transformaciones y cambios que una reforma implica. Las modificaciones están sujetas al conjunto de relaciones que se explicitan en el nuevo marco curricular nacional y los cambios tecnológicos, económicos y socioculturales, entre otros.
La Propuesta de Modernización que ha hecho el Gobierno de la Nación ¿puede mejorar la calidad del sistema de Educación Chilena?
El Estado es quien debe liderar los procesos de reforma, pero en ella han de participar todos los estamentos. La educación es tarea de todos. “Reforma educacional con el Estado pero no sólo por el Estado”.
A pesar de todos los esfuerzos del ministerio de educación, ya sea a través de la destinación de recursos, o de la acción directa de los programas de mejoramiento, los resultados no son los esperados. La baja calidad de los aprendizajes reflejados en algunos test y pruebas aplicadas para evaluar el proceso educacional, reflejan los contrapiés que ha dado la reforma.
Si bien es cierto, el Estado es el principal responsable de la educación, se deben encontrar los medios para llevar adelante los cambios necesarios que se requieren, para hacer de Chile un país competitivo inserto en esta aldea global, que en alguna medida es cada día más exigente.
Los Centros de estudios superiores, tienen mucho que decir en cuanto a la formación de los profesores de hoy. Formación que no ha dado sus frutos. Puesto que se inició la reforma desde la base; pero sin la debida preparación de los verdaderos actores y constructores de una reforma educacional “los docentes”.
Los niños aprenden poco en la escuela. El SIMCE, indica que los estudiantes de 4to. Y 8vo. Básico aprenden un poco más del 50% de los contenidos mínimos de los programas de estudio. Esto quiere decir que el sistema educativo es poco eficiente.
Lo poco que aprenden no les sirve a pesar de que los niveles de cobertura de la enseñanza básica han aumentado considerablemente. Lo que los estudiantes aprenden, conocimientos, habilidades, valores, modos de aprender, etc., les sirve poco para insertarse en la actividad económica, para seguir desarrollándose social y personalmente, y para aportar activamente en términos sociales, políticos y culturales. Los resultados del SIMCE indican también la enorme segmentación interna del sistema. El sistema de logro de los establecimientos pagados se sitúa por sobre los colegios municipalizados. Esto demuestra, que se ha de mejorar la equidad en la distribución del servicio educativo que permita una educación de buena calidad para todos.
Chile ha entrado en una fase de desarrollo sin precedente en su historia, los índices socioeconómicos dan cuenta de avances sustantivos. Todo esto ha llevado a una expansión del consumo, donde la mayoría de la población ha podido acceder a mayor cantidad de bienes y mejores servicios. Paralelo a esto, nuestro país, se ha convertido en un dinámico actor en el concierto internacional, abriendo su mercado y diversificando sus exportaciones, concretando importantes acuerdos comerciales y de libre comercio con los principales grupos de países del mundo, como lo demuestra la incursión en el mercado europeo.
En este escenario, los grandes temas en discusión hoy en día son como hacer que la estabilidad y la prosperidad económica se conviertan en mayores y mejores oportunidades de crecimiento para todos los chilenos superando los altos niveles de desigualdad en el ingreso, por tanto, la equidad y la justicia social han surgido como los grandes temas.
Al parecer no basta con el desarrollo económico, no basta con tener cifras macro económicas. Sin duda que el desarrollo sin estos elementos sería indispensable, pero el desarrollo debe también concebir a la persona humana como sujeto principal.
La sociedad, delega en el sistema educacional, en gran medida, la responsabilidad de la preparación de los niños y jóvenes para el futuro, anclando en ellos la esperanza de construcción de un mayor bienestar individual y colectivo. En este entendido se desarrollan las políticos educacionales que surgen como respuesta a los requerimientos del presente y como anticipación a los del futuro.
Aspectos que las propuestas difícilmente pueden superar.
El desafío de la modernidad ha encontrado en las políticas del sistema educacional chileno, un conjunto de medidas que apuntan a los aspectos que son claves en la aspiración de tener una sociedad compuesta por personas y ciudadanos comprometidos, con sentido crítico, con participación activa, creativa y compromiso social. Esto se pretende conseguir a través de dos mecanismos que son fundamentales: los objetivos transversales, en el ámbito del desarrollo del ser social, ético y el equilibrio afectivo, y el concepto de aprender a aprender, que permitirá a los jóvenes y niños contextualizar adecuadamente la sociedad de los cambios. Por otro lado existe el compromiso de destinar recursos suficientes para la exitosa puesta en marcha de la reforma, orientados principalmente al impostergable aumento de la remuneración docente, a la ampliación y renovación de la infraestructura y a la implementación de materiales de uso pedagógico.
Sin embargo, existen algunos aspectos que no están resueltos y pueden representar serias dificultades en el proceso de implementación de la reforma:
La tendencia a utilizar RANKIN de los resultados de las mediciones estandarizadas (SIMCE, PSU), para establecer tendencias entre los distintos segmentos de la sociedad, lo que contribuye a la estigmatización de los establecimientos educacionales con bajos resultados.
Vencer el pesimismo y cambiar la imagen de la catástrofe ambiental y los efectos de la crisis económica, dándole un renovado impulso a la reforma educacional.
La prioridad puesta en una cantidad de liceos altamente selectivos, mal llamados de excelencia, en nada contribuye a reducir la segmentación de resultados; al contrario, aumenta la brecha que ya existe.
La necesidad de implementar un plan coherente, que incluye la instalación de la nueva institucionalidad, la modernización del ministerio y , sobre todo, una radical expansión de las capacidades de los colegios, sus directores y profesores.
El cambio en la forma y los estilos de trabajo de los docentes.
Para este efecto se han destinado recursos para la actualización docente mediante becas y capacitaciones, pero ciertamente que el ritmo será algo paulatino, ya que son muchos los años de un estilo de trabajo que está institucionalizado.
La capacitación de gestión de las unidades educativas que tienen la gran responsabilidad de diseñar sus proyectos educativos.
Este aspecto es de sustantiva relevancia, el diseño y la gestión de los proyectos educativos son la clave del éxito de la reforma, saber si existe la capacidad y el compromiso necesarios en cada una de las unidades educativas es una gran interrogante.
Nuestro sistema educacional no puede cegarse a la necesaria competitividad que impone el sistema económico y cultural como mecanismo de selectividad.
El sistema educacional debe anteponer a la competencia el ser competente, esto es ser apto e idóneo para el logro de los objetivos y el ser cooperativo en el logro de las metas comunes, que el sistema educacional se ha impuesto para responder a los requerimientos que la sociedad exige. Pero aún así los establecimientos educacionales frente a recursos escasos deberán competir sustentados en su idoneidad, en el ser competente, último aspecto que aún cuando parece contradictorio sólo puede concretizarse sobre la base de la cooperación interna de cada establecimiento.
La adecuada formación de los profesionales de la Educación a través de las Universidades e institutos que la imparten. Este punto es de vital importancia ya que se espera el recambio con las nuevas generaciones de docentes.
Tal situación aún no se define, puesto que la proliferación de instituciones formadoras de profesores no ha demostrado capacidad, hasta el momento, de entregar el mercado laboral profesionales de alto nivel, de acuerdo a las demandas de la sociedad actual.
La gran tarea de la educación es precisamente hacer realidad todos aquellos aspectos que se mencionan como claves, en dar respuesta a los requerimientos que plantean las nuevas configuraciones de las relaciones entre sociedad, conocimiento, comunicaciones y educación.
La desigual oferta del servicio educativo.
Los resultados del SIMCE indican la enorme segmentación interna del sistema. El sistema de logro de los establecimientos pagados, se sitúa por sobre los colegios municipalizados. Esto demuestra, que se ha de mejorar la equidad en la distribución del servicio educativo que permita una educación de buena calidad para todos.
Los medios de comunicación traen nuevas formas de aprender. El conocimiento es algo que hacemos con la computadora; el aprendizaje viene computacional. A pesar de ello no existe la consolidada eficiencia y se llega a la mercantilización del conocimiento. Hoy ya no se pregunta por lo verdadero, sino por cuál es el uso de un conocimiento, cuál es su grado de eficiencia. La universalidad ha perdido el privilegio de ser productor de conocimientos y lo adquiere el mercado, las grandes compañías. El conocimiento recibe legitimación solo por la eficiencia. El conocimiento se hace cada vez más funcional. Se destacan más las destrezas que los ideales.
Reforma a la educación: método y perplejidad
Roberto Meza
Periodista. Magíster en Comunicaciones y Educación PUC-Universidad Autónoma de Barcelona.
Acciones
La pre-visión de lo que solemos entender por “futuro” es realizada en Occidente mediante la articulación -normada culturalmente- de re-presentaciones de la realidad organizadas en nuestros lenguajes (verbal, icónico, lógico y matemático). Es decir, a través de conceptos e imágenes elaboramos, mentalmente, abstracciones del entorno, las que, por supuesto, no son la realidad misma. Nuestro cerebro, alimentado por las percepciones de los sentidos, opera con el “mapa”, no con el “territorio”.
Si aceptamos esa afirmación, un segundo paso nos obliga a poner atención en la metodología con la que trabajamos dichas abstracciones, es decir, al modo en que ordenamos conceptos e imágenes con las que nos representamos la realidad. Si el método es del tipo racional deductivo, como por ejemplo “Si A es igual a B y B igual a C, entonces A igual a C”, es que somos parte de la tradición cultural greco-latina o aristotélica y, por cierto, cuando se nos argumenta de ese modo, tendemos a considerar sus conclusiones como “verdades”, no obstante que las ciencias experimentales prefieren llamar a aquello “verificabilidad” o “probabilidad”, antes que “verdad”.
Recientemente, el Ministro de Educación, Joaquín Lavín, ha anunciado una nueva reforma al sector, con el propósito de superar los malos resultados de evaluaciones en pruebas como la PSU, Timss, Simce, Pisa y que revelarían una educación peligrosamente insuficiente para la generación de personas con las competencias requeridas para insertase con éxito en la sociedad y el mundo del trabajo. El eje de la propuesta apunta hacia la atracción de “mejores” estudiantes hacia las Pedagogías, en la convicción instalada por el Informe Mckinsey de que “la calidad del sistema educacional no puede superar la calidad de sus docentes”. De allí que el ministro haya planteado un sistema de incentivos económicos que estimularían a estudiantes que, con más de 600 puntos en la PSU, elijan como primera opción la carrera docente.
Hoy es más valioso lo que no se conoce, que el conocimiento ya integrado. Pero las competencias en esa área son escasas en los currículos de nuestras Pedagogías. El profesor será luego, más un “ingeniero de la información”, que un portador de conocimiento.
Transformada en una hipótesis, la propuesta significaría algo así como: “dado que la calidad de la educación depende básicamente de los profesores, conseguir mediante estímulos económicos que los alumnos mejor evaluados elijan como carrera una pedagogía, permitirá que lleguen al sistema educacional buenos profesores, con lo que la calidad de la educación se incrementará”. La afirmación parece convincente. Sin embargo, ¿es “verdadera”?
Complejizando el raciocinio, surgen interrogantes que es necesario dilucidar y que nuestros parlamentarios deberán considerar a la hora de estudiar la propuesta cuando, a mediados de septiembre próximo, llegue en forma de proyecto al Congreso. En efecto, la primera inquietud es si el estímulo económico –aparentemente bien diseñado y atractivo- es realmente un incentivo adecuado, en la medida que la profesión de pedagogo implica un pre requisito “vocacional” relevante. Para explicarlo brevemente, una metáfora: ¿aumentarían las vocaciones sacerdotales si la Iglesia anunciara una duplicación de los ingresos para los seminaristas?
En otras palabras, la propuesta de incentivos económicos es correcta, siempre y cuando se demostrara que los estudiantes con vocación, aptitudes e intereses hacia la pedagogía se alejan o se acercan a ella sólo por razones económicas. O alternativamente, que se probara que estudiantes con mejores puntajes desechan pedagogía sólo porque estiman que la relación costo-beneficio entre el gasto en su educación y recompensa profesional no es rentable. Si se realizara esa investigación, es probable que sus resultados nos den mejores insumos para buscar métodos que nos permitan interesar en la pedagogía a los mejores. A priori, empero, pareciera que los jóvenes cuya vocación e intereses los impulsa en una dirección, tienden a buscar sus sueños contra toda “razón”, ajenos a este tipo de cálculos. No se explica de otro modo el alto porcentaje de aspirantes a un sinfín de otras profesiones “poco rentables”.
La conjugación de la tríada “vocación, aptitudes e intereses” no es cosa fácil. El número de estudiantes que se retira o se traslada de una carrera a otra en los primeros años de Universidad o que finalmente no ejerce la profesión estudiada, es nada irrelevante.
A mayor abundamiento, el estímulo económico a alumnos con más de 600 puntos en la PSU tiende a una derivada discriminatoria sin justificación entre estudiantes de familias de mayores y menores recursos, pues estadísticamente parece probarse que los educandos de colegios municipalizados, suelen conseguir, como promedio, menores puntajes que los estudiantes de colegios subvencionados y particulares. Si eso es así, entonces no solo se estaría otorgando subsidios a estudiantes de hogares que eventualmente no lo requieren, sino que muchos alumnos con vocación e intereses, aunque con aptitudes aún no plenamente desarrolladas, pero que podrían mejorar en la Universidad y que desean ser profesores, terminen por no acceder a los beneficios.
Finalmente, habrá que poner atención al contexto. La Sociedad de la Información y el Conocimiento en la que estamos ingresando a pasos agigantados está provocando una mutación descomunal en la forma y fondo de lo que se entendía por “enseñar” y “aprender” y, por consiguiente, en el tipo de profesores que se requieren. Con la información como bien abundante, la riada de educación informal está provocando serios problemas a los docentes de la sociedad agrario-industrial y sus currículos de hierro. Hoy los maestros son más guías o tutores que catedráticos. Se requiere más enseñar y aprender a ordenar, clasificar, jerarquizar, fundamentar información e innovar, que memorizar o acumularla. La memoria está externalizada en la red. Sólo hay que saber acceder a lo que se busca, aún cuando muchas veces no se sepa bien qué es aquello. Hoy es más valioso lo que no se conoce, que el conocimiento ya integrado. Pero las competencias en esa área son escasas en los currículos de nuestras Pedagogías. El profesor será luego, más un “ingeniero de la información”, que un portador de conocimiento. Las exigencias de adaptación, renovación, flexibilidad y creatividad de la actual sociedad no están presentes en los currículos y, desde luego, conseguir a los 18 o 19 años más 600 puntos en la PSU, tampoco asegura que esos nuevos profesores lleven a las aulas tales competencias.
La propuesta del Ministro Lavín es atractiva, porque linealmente nos parece eficaz cuando elaboramos “visiones de futuro” desde nuestros habituales instrumentos y métodos de prospección. Sin embargo, al observar sistémicamente el problema de la educación, su complejidad nos recomienda estudiar los otros factores involucrados en el proceso. Así y todo, para “construir futuro” habrá que partir desde algún punto y mediante la toma de decisiones para la acción y el tradicional y humilde proceso de acierto-error con que hemos crecido, seguir avanzando hacia una transformación participativa y colaborativa de nuestras juventudes, para que lleguen a ser mejores seres humanos. No sólo de pan, vive el hombre.
Periodista. Magíster en Comunicaciones y Educación PUC-Universidad Autónoma de Barcelona.
Acciones
La pre-visión de lo que solemos entender por “futuro” es realizada en Occidente mediante la articulación -normada culturalmente- de re-presentaciones de la realidad organizadas en nuestros lenguajes (verbal, icónico, lógico y matemático). Es decir, a través de conceptos e imágenes elaboramos, mentalmente, abstracciones del entorno, las que, por supuesto, no son la realidad misma. Nuestro cerebro, alimentado por las percepciones de los sentidos, opera con el “mapa”, no con el “territorio”.
Si aceptamos esa afirmación, un segundo paso nos obliga a poner atención en la metodología con la que trabajamos dichas abstracciones, es decir, al modo en que ordenamos conceptos e imágenes con las que nos representamos la realidad. Si el método es del tipo racional deductivo, como por ejemplo “Si A es igual a B y B igual a C, entonces A igual a C”, es que somos parte de la tradición cultural greco-latina o aristotélica y, por cierto, cuando se nos argumenta de ese modo, tendemos a considerar sus conclusiones como “verdades”, no obstante que las ciencias experimentales prefieren llamar a aquello “verificabilidad” o “probabilidad”, antes que “verdad”.
Recientemente, el Ministro de Educación, Joaquín Lavín, ha anunciado una nueva reforma al sector, con el propósito de superar los malos resultados de evaluaciones en pruebas como la PSU, Timss, Simce, Pisa y que revelarían una educación peligrosamente insuficiente para la generación de personas con las competencias requeridas para insertase con éxito en la sociedad y el mundo del trabajo. El eje de la propuesta apunta hacia la atracción de “mejores” estudiantes hacia las Pedagogías, en la convicción instalada por el Informe Mckinsey de que “la calidad del sistema educacional no puede superar la calidad de sus docentes”. De allí que el ministro haya planteado un sistema de incentivos económicos que estimularían a estudiantes que, con más de 600 puntos en la PSU, elijan como primera opción la carrera docente.
Hoy es más valioso lo que no se conoce, que el conocimiento ya integrado. Pero las competencias en esa área son escasas en los currículos de nuestras Pedagogías. El profesor será luego, más un “ingeniero de la información”, que un portador de conocimiento.
Transformada en una hipótesis, la propuesta significaría algo así como: “dado que la calidad de la educación depende básicamente de los profesores, conseguir mediante estímulos económicos que los alumnos mejor evaluados elijan como carrera una pedagogía, permitirá que lleguen al sistema educacional buenos profesores, con lo que la calidad de la educación se incrementará”. La afirmación parece convincente. Sin embargo, ¿es “verdadera”?
Complejizando el raciocinio, surgen interrogantes que es necesario dilucidar y que nuestros parlamentarios deberán considerar a la hora de estudiar la propuesta cuando, a mediados de septiembre próximo, llegue en forma de proyecto al Congreso. En efecto, la primera inquietud es si el estímulo económico –aparentemente bien diseñado y atractivo- es realmente un incentivo adecuado, en la medida que la profesión de pedagogo implica un pre requisito “vocacional” relevante. Para explicarlo brevemente, una metáfora: ¿aumentarían las vocaciones sacerdotales si la Iglesia anunciara una duplicación de los ingresos para los seminaristas?
En otras palabras, la propuesta de incentivos económicos es correcta, siempre y cuando se demostrara que los estudiantes con vocación, aptitudes e intereses hacia la pedagogía se alejan o se acercan a ella sólo por razones económicas. O alternativamente, que se probara que estudiantes con mejores puntajes desechan pedagogía sólo porque estiman que la relación costo-beneficio entre el gasto en su educación y recompensa profesional no es rentable. Si se realizara esa investigación, es probable que sus resultados nos den mejores insumos para buscar métodos que nos permitan interesar en la pedagogía a los mejores. A priori, empero, pareciera que los jóvenes cuya vocación e intereses los impulsa en una dirección, tienden a buscar sus sueños contra toda “razón”, ajenos a este tipo de cálculos. No se explica de otro modo el alto porcentaje de aspirantes a un sinfín de otras profesiones “poco rentables”.
La conjugación de la tríada “vocación, aptitudes e intereses” no es cosa fácil. El número de estudiantes que se retira o se traslada de una carrera a otra en los primeros años de Universidad o que finalmente no ejerce la profesión estudiada, es nada irrelevante.
A mayor abundamiento, el estímulo económico a alumnos con más de 600 puntos en la PSU tiende a una derivada discriminatoria sin justificación entre estudiantes de familias de mayores y menores recursos, pues estadísticamente parece probarse que los educandos de colegios municipalizados, suelen conseguir, como promedio, menores puntajes que los estudiantes de colegios subvencionados y particulares. Si eso es así, entonces no solo se estaría otorgando subsidios a estudiantes de hogares que eventualmente no lo requieren, sino que muchos alumnos con vocación e intereses, aunque con aptitudes aún no plenamente desarrolladas, pero que podrían mejorar en la Universidad y que desean ser profesores, terminen por no acceder a los beneficios.
Finalmente, habrá que poner atención al contexto. La Sociedad de la Información y el Conocimiento en la que estamos ingresando a pasos agigantados está provocando una mutación descomunal en la forma y fondo de lo que se entendía por “enseñar” y “aprender” y, por consiguiente, en el tipo de profesores que se requieren. Con la información como bien abundante, la riada de educación informal está provocando serios problemas a los docentes de la sociedad agrario-industrial y sus currículos de hierro. Hoy los maestros son más guías o tutores que catedráticos. Se requiere más enseñar y aprender a ordenar, clasificar, jerarquizar, fundamentar información e innovar, que memorizar o acumularla. La memoria está externalizada en la red. Sólo hay que saber acceder a lo que se busca, aún cuando muchas veces no se sepa bien qué es aquello. Hoy es más valioso lo que no se conoce, que el conocimiento ya integrado. Pero las competencias en esa área son escasas en los currículos de nuestras Pedagogías. El profesor será luego, más un “ingeniero de la información”, que un portador de conocimiento. Las exigencias de adaptación, renovación, flexibilidad y creatividad de la actual sociedad no están presentes en los currículos y, desde luego, conseguir a los 18 o 19 años más 600 puntos en la PSU, tampoco asegura que esos nuevos profesores lleven a las aulas tales competencias.
La propuesta del Ministro Lavín es atractiva, porque linealmente nos parece eficaz cuando elaboramos “visiones de futuro” desde nuestros habituales instrumentos y métodos de prospección. Sin embargo, al observar sistémicamente el problema de la educación, su complejidad nos recomienda estudiar los otros factores involucrados en el proceso. Así y todo, para “construir futuro” habrá que partir desde algún punto y mediante la toma de decisiones para la acción y el tradicional y humilde proceso de acierto-error con que hemos crecido, seguir avanzando hacia una transformación participativa y colaborativa de nuestras juventudes, para que lleguen a ser mejores seres humanos. No sólo de pan, vive el hombre.
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