Investigación
Protagónica
Factores personales, institucionales y sociales que
influyen en la práctica pedagógica. Específicamente frente a un acto de
indisciplina y agresividad escolar
Vicente Peña Palominos
RESUMEN
El presente trabajo de
investigación, se realiza en un colegio de la comuna de San Fernando, Sexta
Región y se enmarca en la investigación acción, análisis de episodios
protagónicos. En esta investigación se pretende explicar
las particulares formas de actuar del docente (las preguntas de investigación
están orientadas a dar las respuestas), los factores personales,
institucionales y sociales que influyen en la práctica pedagógica.
Específicamente frente a un acto de indisciplina y agresividad escolar. Acto
representado por uno o más episodios protagónicos, seleccionados entre los
docentes.
En los objetivos del
estudio se establecen dos propósitos
generales, uno tiene que ver con
favorecer la reflexión y comprensión de la práctica
pedagógica de los profesores y el otro, con conocer el mundo interior de los
docentes al reaccionar ante un acto de indisciplina de los alumnos/as.
En el marco de referencia se trata de dar el sustento al tema de la investigación como a ella misma. Así
se destacan : los supuestos de los
docentes, el rol del profesor y el cambio educativo ;la fundamentación del análisis del episodio protagónico, las ideas
y representaciones que sustentan la conducta docente ante el comportamiento
agresivo de los alumnos/as.
En el acápite de la metodología,
se explicita las formas de recolección de la información, el análisis de los
episodios protagónicos y selección de dos de ellos, los cuales son explicados de acuerdo al diseño de la investigación
protagónica.
Finalmente, se relevan las
conclusiones y sugerencias productos del
estudio. Las razones del actuar del docente, sus concepciones y
estereotipos ante actos
indisciplinarios. Propuestas de solución
desde el punto de vista institucional e individual.
I INTRODUCCIÓN
La convivencia es un
propósito escolar en la medida que es educable, pero también por su incidencia
en el aprendizaje de los alumnos. Es unánime la opinión de que cualquier
circunstancia que rompa la convivencia con formas de comportamiento
conflictivas, incide fuertemente en el proceso educativo, interviniendo
negativamente sobre el rendimiento académico de los alumnos y sobre el nivel de
satisfacción de los profesores.
¿Existe "convivencia social" en los
establecimientos educacionales?
Evidentemente la convivencia social y los distintos
fenómenos asociados a ésta existen, desde el punto de vista analítico,
"independientemente" de la percepción y/o los niveles de conciencia
que los propios sujetos que forman parte de un determinado contexto social
tengan acerca de ésta. Es decir, al margen de la conciencia que los actores de
un mismo espacio tengan, estos conviven de hecho en él.
Existe la visión de que
los distintos actores del ámbito
escolar manifiestan una percepción altamente fragmentada de la convivencia
social y de la conflictividad dentro de la misma.
Por visión fragmentada me refiero a la dificultad que
manifiestan los actores para comprender y evaluar la convivencia como un
fenómeno social y no meramente individual. Si bien la experiencia personal
constituye la base de cualquier tipo de percepción, una visión global del
espacio de interacción no puede basarse exclusivamente en la experiencia
individual sino que debe integrar, aunque sea de manera crítica, la realidad de
los demás sujetos intervinientes en determinado contexto, en este caso el
escolar y específicamente en el del profesor y el alumno.
En este contexto las
concepciones y estereotipos vigentes que el profesor posee, son obstáculos a
considerar en la relación profesor alumno.
Por lo cual considero de vital importancia conocer el mundo interno
del profesor, aspecto a considerar en su
práctica pedagógica.
En mi experiencia como
supervisor educacional, la queja más recurrente en los docentes, es la
indisciplina de los escolares que cada día se acentúa. Durante varios años he
visitado la escuela en donde se desarrolla el presente estudio, y el mayor
obstáculo que ven los maestros en el proceso de enseñanza y aprendizaje es la
agresividad, la desresponsabilización y la falta de hábitos de estudio de los
niños y niñas de la escuela. Aunque consientes que es un sector vulnerable,
piden a gritos ayuda para desarrollar en mejor forma su trabajo, dado que,
según ellos, obtendrían mejores resultados si la disciplina mejorara.
Otra queja
recurrente, es el hecho de no
considerarse participantes de muchas decisiones de la escuela y de la Corporación Municipal de la cual forman
parte, por tanto decidí junto a ellos iniciar un proceso de reflexión desde su
propio mundo. Auscultando en la
bibliografía y en los contenidos del
doctorado, me embarqué en un estudio cualitativo,
la investigación protagónica.
El trabajo de la
investigación protagónica, se enmarca en la Investigación
acción, la cual integra enseñanza y desarrollo del currículum y del profesor,
evaluación y reflexión filosófica. En este escenario pretendo, analizar
episodios específicos vividos por uno o más docentes, auscultando su concepción cultural,
social y psicológica, sus particulares formas de actuar ante un acto de
indisciplina y agresividad de un alumno. Todo ello de acuerdo al diseño
metodológico de la investigación protagónica. A partir del análisis, se
pretende apoyar a los docentes a entender su práctica pedagógica, y elaborar
acciones alternativas de solución.
La investigación protagónica tiene por objeto motivar a un análisis reflexivo y crítico del rol docente,
diseñar formas que permiten posibilitar los
aprendizajes de todos los alumnos sin distinción, respetando la heterogeneidad
propia de la diversidad humana.
II PLANTEAMIENTO DEL
PROBLEMA Y PREGUNTAS DE INVESTIGACION
En esta investigación se pretende explicar las particulares
formas de actuar del docente, los factores personales, institucionales y
sociales que influyen en la práctica pedagógica. Específicamente frente a un
acto de indisciplina y agresividad escolar. Acto representado por uno o
más episodios protagónicos,
seleccionados entre los docentes de la escuela Giuseppe Bortoluzzi de la comuna
de San Fernando. (Escuela en estudio).
PREGUNTAS DE
INVESTIGACIÓN
El presente trabajo se
orientó a dar respuestas a una serie de e interrogantes, producto de la
investigación acción.
·
¿Qué
concepciones psicosociopedagógicas influyen en el profesor, al enfrentar un
problema disciplinario?
·
¿Cuál es el concepto de Aprendizaje en relación con los alumnos, con respecto a
conductas de agresividad y violencia?
·
¿Qué hipótesis, en relación con el aprendizaje, se plantea el profesor
ante situaciones conflictivas?
·
¿Cómo reacciona el profesor
ante un acto de agresión, en relación con la concepción de alumno?
·
¿Qué hipótesis, en relación con la concepción del alumno, se plantea
el profesor ante situaciones conflictivas?
·
¿Cómo reacciona el docente frente a situaciones de indisciplina, en
relación con la concepción de profesor?
·
¿Cómo reacciona el profesor ante un acto de agresividad escolar en
relación con el concepto de enseñanza?
·
¿Cómo se comporta el docente
frente a la indisciplina escolar
con relación a la concepción de profesor- alumno?
·
¿Cómo es la relación entre el profesor y el alumno, desde el punto de
vista del docente, ante actos de disciplina escolar?
·
¿Qué aspectos sociales y culturales influyen en la
relación profesor-alumno?
·
¿Qué concepciones de profesor intervienen ante un acto
Indisciplinarlo?
·
¿Cuál es el concepto de autoridad que guía al profesor ante los actos conflictivos?
·
¿Cómo es el mundo interno del docente al enfrentar un acto
indisciplinarlo de los alumnos?
·
¿Qué alternativas de solución, presenta el profesor frente a la
indisciplina escolar?
·
¿Qué acciones alternativas se plantea el profesor/a, en relación con su propia concepción,
a partir del conflicto escolar?
·
¿Qué hipótesis se plantea el profesor, en relación con la concepción
de enseñanza?
·
¿Qué concepciones en relación a respeto, se manifiestan en el
profesor, ante situaciones de conflicto
escolar
·
¿Qué concepciones alternativas, desde la perspectiva
psicosociopedagógica e institucional, es posible elaborar a partir de la
reflexión crítica del conflicto escolar?
III.-FINALIDADES Y PROPOSITOS DE LA
INVESTIGACION
La tarea central de
esta investigación, consiste en abordar los problemas que enfrentan los
profesores en la práctica pedagógica,
generando conocimientos susceptibles de apoyar un accionar consciente y
alternativo que favorezca una educación de calidad y democrática, como lo sostienen los
principios fundamentales de la reforma educacional. Esta producción de
conocimientos, realizada por profesores y profesoras, procura ser sistemática y
rigurosa rescatando y superando el conocimiento del sentido común. La práctica
cotidiana del docente se convierte así en un objeto de estudio y, por tanto, en
una ocasión privilegiada de aprendizaje.
A través de la investigación docente se espera crear las condiciones para que los
profesores reflexionen sistemáticamente sus prácticas avanzando así en la
reasignación de su rol como profesionales de la educación, a la altura de las
exigencias actuales
La acción pedagógica cotidiana se puede
explicar desde cómo el profesor se presenta a la realidad, cómo la interpreta,
cómo está influida por la institución, etc. La investigación protagónica trata
de comprender las prácticas pedagógicas a partir de las concepciones
psico-sociopedagógicas e institucionales que los fundan o sustentan. La investigación protagónica al estudiar los
marcos conceptuales que explican las particulares formas de actuar de los
docentes, investiga también los factores personales, institucionales y sociales
que han influido en la internalización de dichos marcos. Es decir, es una investigación sobre el rol
docente asumido por los maestros en la escuela.
La investigación protagónica se propone apoyar a los
docentes en la reflexión crítica, de sus
prácticas pedagógicas cotidianas con el objetivo de favorecer un proceso de comprensión del rol docente que
asumen, creando así condiciones para transformarlo. Se parte de la base que las prácticas
pedagógicas se sustentan en diversas concepciones internalizadas por los
profesores. Por ejemplo en la manera cómo el profesor enfrenta un problema
disciplinario, están presente las formas como ese profesor interpreta lo ocurrido
y cómo concilia la disciplina, la autoridad, las normas, etc.
Así mismo, toda conducta individual del profesor está
inserta en una práctica social específica, la práctica docente. En otras
palabras, las concepciones, ideas o criterios que sustentan la práctica
pedagógica cotidianas no pertenecen a un profesor individualmente, son parte de
la cultura y compartidos por los diferentes actores del sistema educativo.
A Través de esta
investigación, se conocerá de alguna
forma, acerca de las concepciones psicosociopedagógicas e institucionales que
influyen en el profesor de la escuela en estudio, ante un acto de agresión o
indisciplina escolar. Ello permitiría diseñar
formas sujetas al criterio determinado por el conocimiento adquirido,
que permita mejorar la convivencia escolar y por ende los aprendizajes de
todos los alumnos sin distinción.
La
investigación permitirá establecer
criterios acerca del tema de la convivencia escolar. Pues esta excede el ámbito
escolar. Los profesores y alumnos juegan papeles no solo individuales, si no
fundamentalmente grupales y contextual izados; y por ello, definidos por la
comunicación y diálogo y por la incidencia del medio.
IV.-FORMULACION DE
OBJETIVOS DE ESTUDIO
OBJETIVOS
GENERALES
1.- Favorecer los procesos de reflexión y comprensión de la
práctica pedagógica de los profesores / as, de la escuela Giuseppe Bertoluzzi de la
comuna de San Fernando provincia de de Colchagua, a partir de situaciones
concretas de la cotidianeidad escolar;
los episodios protagónicos.
2.- Conocer las concepciones
psicosociopedagógicas que influyen en el actuar del docente, ante actos de
indisciplina y agresividad escolar, a modo de preponer acciones alternativas
que favorezcan la convivencia y los procesos
de la enseñanza y del aprendizaje de los
niños y niñas de la escuela en cuestión.
OBJETIVOS ESPECIFICOS
1.- Reflexionar acerca de la práctica
pedagógica través de situaciones concretas de la cotidianidad
escolar, los episodios protagónicos.
2.- Identificar y analizar las pautas de
conducta que impiden al profesor adaptarse
adecuadamente a la realidad,( los estereotipos).
3.- Conocer los aspectos más relevantes que intervienen en la relación profesor-
alumno, y reflexionar acerca de ellos.
4.- Reflexionar acerca de las concepciones
psicosociopedagógicas que influyen en el
actuar del docente, ante actos de indisciplina y agresividad escolar.
5.- Proponer acciones alternativas que favorezca
la convivencia y los procesos de la
enseñanza y del aprendizaje de los niños
y niñas de la escuela Giuseppe
Bertoluzzi.
6.- Definir orientaciones y lineamientos
destinados a la elaboración de estrategias tendientes a encontrar espacios de
mediación y resolución de los conflictos que se originen al interior de la
comunidad escolar.
7.- Conocer las percepciones, valoraciones y expectativas respecto a la
convivencia escolar de los actores que componen el sistema, en especial los que
guardan relación con los alumnos y docentes.
8.- Recopilar y sistematizar fuentes secundarias,
marcos teóricos y estadísticas que se refieran al fenómeno de los
conflictos y convivencia escolar.
V. MARCO DE REFERENCIA
SUPUESTOS QUE DETERMINAN EL ACCIONAR DE LOS DOCENTES
Existen una serie de supuestos, que de alguna manera influyen en el
accionar de los docentes en el ejercicio
de sus prácticas pedagógicas entre ellos se pueden considerar los siguientes:
·
Las concepciones, ideas o escritos que sustentan la práctica
pedagógica cotidiana no pertenecen a un
profesor individualmente, son parte de la cultura y compartidos por
los diferentes actores del sistema educativo.
·
El currículum y la pedagogía, son prácticas socialmente construidas.
·
El entorno sociocultural influye en el desarrollo personal del niño, y
en la relación de éste con la práctica pedagógica del docente.
·
Los profesores son agentes de socialización en el proceso educativo
cuyas opiniones, creencias y emociones influyen en sus prácticas pedagógicas
y en la calidad de su interacción escolar.
·
El proceso curricular crítico de reflexión, sobre la experiencia
vivida, permite el desarrollo de una conciencia crítica en el profesor
generando una acción transformadora.
·
El análisis crítico de sus propias experiencias escolares, permite
identificar la existencia de distintos enfoques curriculares que coexisten en
el sistema educacional y facilitan la construcción de nuevas prácticas
pedagógicas.
·
La labor de enseñar se encuentra sustentada por determinadas tomas de posición frente a lo pedagógico,
lo social y lo institucional.
·
La acción pedagógica cotidiana se puede explicar desde cómo el profesor se presenta a la realidad, cómo
la interpreta, cómo es influida por la institución.
·
El profesor prudente debe tratar de comprender las acciones agresivas de sus alumnos y de determinar si
son el resultado de impulsos positivos que deben ser estimulado y guiados o son
impulsos negativos que requieren ser liberados y/o fiscalizados "
·
La aplicación de métodos severos de disciplina sólo lograrán aumentar
el antagonismo de los niños y hacer más difícil su
desarraigo
·
El profesor confía en el alumno. Supone la consideración positiva de
que la persona humana tiende hacia el crecimiento: Juzga que el alumno desea
aprender y madurar y que encierra esa potencialidad.
·
El profesor no puede
permitir que el comportamiento agresivo
se desemboque, pero si debe reconocer el derecho de los niños a experimentar fuertes emociones y a reforzar
el sentimiento de poder en su fuero interno.
Debe comprender que
los alumnos que luchan, discuten, arrebatan, empujan, atropellan, golpean,
atormentan o dañan la propiedad continuamente, necesitan ayuda y guía para
encontrar una forma más aceptable de liberar sus sentimientos mezquinos.
De alguna manera u
otra la conducta del docente está
pautada por las concepciones y estereotipos que este posee, aspectos que se tratarán de explicar a través
del marco referencial y el análisis de episodios protagónicos.
EL ROL
DEL PROFESOR
El
profesor/a al considerar su rol tiende a definirlo sobre la base de lo que ya
no es, de lo que ha perdido. En estos términos, los profesores mencionan los
diferentes cambios que ha experimentado en las últimas décadas, concretamente
hacen referencia a la pérdida de autoridad y de prestigio que ha sufrido su rol
en la sociedad y a la mayor
responsabilidad que tienen que asumir en la educación de sus alumnos. Las
familias, y la sociedad en general, cada vez delegan más la educación de sus
hijos y jóvenes en los profesores. Sin embargo, deben afrontar estas nuevas
tareas y responsabilidades desde una posición de poder cada vez más debilitada.
De ahí que la educación global de la persona se vivencie como una sobrecarga de
tareas.
Cuando los
profesores definen su rol en la relación con sus alumnos insisten en estas
premisas aceptadas a priori como válidas; sin embargo, en su discurso
encontramos algunas notas disonantes que ponen de manifiesto la dificultades
que existen para llevarlo a la práctica. Concretamente, los problemas que
impiden establecer el tipo de relación descrita tienen que ver con:
La desmotivación
e inseguridad que siente el profesorado porque el cambio lo percibe como
algo que desvaloriza lo que se ha hecho durante mucho tiempo, o como un cambio
forzoso y que provoca una falta de interés y de deseo de modificar su práctica
pedagógica. El nuevo rol del profesor/ as en cuanto a facilitador del
aprendizaje (diseñador de tareas…), orientador y motivador de sus alumnos y las
exigencias de flexibilización que se requieren para adaptarse a sus
preferencias y a sus intereses se percibe, por algunos profesores, como una
pérdida de relevancia del papel del docente como elemento fundamental del
proceso de enseñanza-aprendizaje.
Además, en
las nuevas formas de relación que se promueven en el aula, de carácter más
horizontal, se exige un cambio de actitud en los profesores que requiere como
antecedente sine qua non que el profesor/a sea en sí mismo una autoridad
en la materia. Sin embargo, el saber del profesor, en un sentido estricto, ya
no tiene la relevancia de antes.
_ La falta
de motivación y la actitud apática de algunos alumnos exige una dedicación
especial y un cambio de predisposición del profesor/ a que ya no puede
limitarse a transmitir conocimientos sino que debe desarrollar sus
capacidades, destrezas y habilidades personales y sociales para enlazar
con el mundo y vivencias de sus alumnos. El profesor/a debe ser un
“líder”, “hermano mayor”, “amigo” en el que los alumnos confíen y por el
que se sientan motivados.
Las cualidades
que se exigen al buen profesor/a son:
• Equidad con sus alumnos dando a todos las mismas oportunidades.
• Sentido del humor a fin de generar un aprendizaje más distendido y
favorecer las relaciones de convivencia.
• Autocontrol personal ante las situaciones y provocaciones o actitudes y
conductas de indisciplina de sus alumnos.
• Actitud comprensiva hacia los alumnos: motivación hacia sus
preocupaciones, intereses, expectativas, etc.
• Capacidad de observar y conocer el desarrollo de sus alumnos y de los
grupos existentes en la clase.
ANÁLISIS DEL
EPISODIO PROTAGÓNICO
Se opta por investigar la práctica pedagógica del profesor
a partir de situaciones concretas de la cotidianeidad escolar: “Los episodios
protagónicos”.
“El episodio se define como un momento muy concreto de la
vida pedagógica, en que el docente se conflictúa emocional
y/o intelectual por su propia conducta”.
Se trata de una interacción situada en un espacio y tiempo determinado,
de un evento particular, de un instante que ha causado cierto “ruido” en el
maestro pues de algún modo le cuestiona su quehacer.
Cabría preguntarse
¿por qué? Se opta por estudiar episodios concretos y no procesos de
mayor duración o aquellos aspectos problemáticos que son percibidos por los
profesores como recurrentes. Por una parte, porque los marcos conceptuales que
portan los docentes - objetos de estudio de la investigación – se expresan en
la conducta docente cotidiana. Por tanto es en ella dónde se develan las
concepciones pedagógicas internalizadas. Por otra parte, si se parte de
problemas generales, se hace más difícil mirar y reflexionar sobre una realidad
de hecho diversa y distinta a cada instante.- [1]
Las personas pueden establecer con sus actos relaciones de mayor o menor
control. Toda persona puede distinguir en su actuación social actos que son más
de uno “mismo” y otros en los que uno se deja llevar. Se tiene mas poder sobre
unos actos que sobre otros .El acto de enseñar de un profesor, le es mas propio
cuando uno ha ejercido mas poder sobre él, es decir, lo ha diseñado desde su
origen; sabe mejor que nadie por que era necesario decir lo que dijo, en el
momento que lo dijo. Comprende mas a qué necesidad de aprendizaje del alumno
responde, conoce alternativas a su actuar pero sabe por qué eligió esa; etc.
En tal sentido, se
hace altamente necesario reflexionar
acerca del rol docente, en sintonía con los cambios educativos de los cuales el
profesor es partícipe.
CAMBIO EDUCATIVO Y CAMBIO DEL ROL
DOCENTE
Asumir los problemas actuales de la educación implica dimensionar
de distinta manera el futuro desarrollo
del sistema educativo. Adquieren más relevancia para una planificación
estratégica, por ejemplo los procesos educativos mismos.
Es por ello que en una estrategia de desarrollo educativo
que privilegia la mirada sobre los procesos de enseñanza y aprendizaje, la
consideración sobre los actores del sistema adquiere una importancia decisiva.
No solo el actor “alumno” en función del cual está montado todo el sistema,
sino también el actor “profesor”, que
comienza a tener una atención preferente desde los aparatos de la administración y planificación educativa,
precisamente por la directa responsabilidad que le cabe en el aprendizaje de
sus alumnos.
El
cambio del sistema educacional comienza a entenderse ligado
estrechamente a la capacidad de cambiar el rol que los docentes asumen en él.
"Por Rol Docente entendemos la función social específica que les toca
desempeñar a los maestros en la compleja trama de relaciones sociales
institucionalizadas en el sistema escolar".
De alguna manera el
rol del docente es pautado por el sistema social en su conjunto, pero en forma
muy particular es diseñado por la normativa y legislación educacional vigente,
así como por la cultura propia de la burocracia y del sistema escolar. En este
caso se habla del " rol docente asignado".
Son muchos
mecanismos de asignación del rol docente que tiene el sistema: los Planes y
Programas de Estudio; la organización del trabajo docente al interior de cada
establecimiento educacional y la tradición de cómo éste se ha desarrollado;
las condiciones materiales de empleo y trabajo de los docentes; las políticas
de formación y perfeccionamiento docente, las normativas específicas de cada circunscripción
territorial; las instituciones comunitarias de cada localidad; los padres y
apoderados de cada escuela, etc..
Pero la forma de
cómo el rol del docente es social e institucionalmente pautado puede diferir de
la forma como cada profesor en particular asume su rol. En efecto, algunos
docentes pueden asumir su rol muy acorde a lo pautado y otros, en cambio,
pueden ser muy críticos y disfuncionales a dichas pautas. Entendemos por esto
el rol del docente asumido.
Existe, por último,
un modo personal de autodefinir una particular manera de ejercer el rol docente.
En este caso se habla de un rol docente deseado. Si el rol
docente deseado no difiere mucho del rol docente asignado institucionalmente,
es muy posible que el rol docente
asumido se identifique en lo fundamental con el asignado y no exista, por lo
tanto, muchas posibilidades de modificarlo. En este caso se tiene a un docente
muy funcional al modelo de desarrollo educativo imperante. Su acción tenderá a
reforzar lo existente y no a modificarlo. En cambio, si el rol deseado es el
fruto permanente de una reflexión crítica sobre las formas de asumir su función
docente, es posible que el rol deseado entre en contradicción con el rol
asignado y contribuya grandemente a asumir un rol modificador del sistema.
"En síntesis,
el modelo de desarrollo educativo aún hegemónico, a pesar de la Reforma Educacional
impuesta por el MINEDUC, tiende a enfatizar la asignación de un rol docente de
carácter tecnocrático y autoritario: interesan los controles externos y
homogeneización de procesos más que la
adopción de los aprendizajes a los ritmos de los estudiantes y a las
necesidades sociales de la población" . En este contexto, el cambio
educativo pasa necesariamente por la modificación de las formas que tienen los
docentes de asumir el rol de carácter tecnocrático y autoritario que el sistema
les asigna. Y este es el terreno propio
del perfeccionamiento; la modificación del rol docente. [2] "Modificar el rol técnico u operativo de
los profesores es una necesidad que surge no sólo por una reivindicación
económica y social de los maestros", por cierto muy importante, "si
no por el desafío que implica superar la crisis de la calidad de la educación
que reciben las grandes mayorías del país. Por otra parte, la
profesionalización docente es un proceso largo que necesita la participación
activa del magisterio, es decir, la disposición de los profesores a transformar
su práctica cotidiana y a continuar luchando para avanzar en la transformación
de los mecanismos de asignación del rol".[3]
En su empeño por
cambiar, el profesor ha intentado modificar las manifestaciones externas de su
conducta, lo que, seguramente, en ocasiones ha conseguido. Sin embargo, este
no es permanente y vuelve a repetir una
y otra vez las conductas que rechaza. Conductas que han sido estructuradas a
partir de la s experiencias por él vividas, como alumno en su vida escolar y como profesor en su desempeño docente
LAS CONCEPCIONES PSICO-SOCIALES PEDAGÓGICAS E INSTITUCIONALES
Los profesores
convierten su propia acción pedagógica en objeto de conocimiento, es decir, se
preguntan por su protagonismo, por los propios convencimientos que inspiran su
acción.
La acción pedagógica
cotidiana se puede explicar desde cómo el profesor se presenta a la realidad,
cómo la interpreta, cómo está influida por la institución, etc... La
investigación protagónica trata de comprender las prácticas pedagógicas a
partir de las concepciones psico-sociopedagógicas e institucionales que los
fundan o sustentan.
"Se entiende
por concepciones psico-sociopedagógicas e institucionales a un conjunto de
ideas, conceptos y representaciones que sustentan la conducta docente.
Se trata de concepciones sobre procesos de aprendizaje, sobre cómo deben ser
las situaciones de aprendizajes (que se entiende por "enseñar"),
sobre la relación entre sistema educativo y sistema social, sobre la
normatividad institucional, sobre las relaciones sociales al interior de la escuela, la relación
profesor-alumno, etc.. Es decir, la labor de enseñar se encuentra sustentada
por determinadas tomas de posición frente a lo pedagógico, lo social y lo
institucional.
Se habla de
concepciones psicosocio-pedagógicas e
institucionales, en vez de concepciones pedagógicas, para señalar que estas
últimas se relacionan con visiones psicológicas,
sociológicas e institucionales que fundamentan una determinada concepción de
escuela.
La investigación
protagónica al estudiar los marcos conceptuales que explican las particulares
formas de actuar de los docentes, investiga también los factores personales,
institucionales y sociales que han influido en la internalización de dichos
marcos. Es decir, es una investigación
sobre el rol docente asumido por los maestros en la escuela.
EL COMPORTAMIENTO AGRESIVO DE
LOS ALUMNOS Y LA REACCIÓN DEL PROFESOR
Si bien es cierto, nos interesa conocer lo que
sucede con el profesor, en un acto de indisciplina o agresividad de los
alumnos, es necesario también entender lo que pasa en el mundo de los
educandos, el porqué de sus acciones. Los marcos conceptuales que explican el comportamiento
agresivo de los alumnos y la reacción del profesor.
Constituye un problema común para todos los
padres y profesores al decidirse a fomentar o a dominar la agresividad de los
niños. Aunque el comportamiento agresivo es a veces deseable y otras no. Hay
comportamientos agresivos que no hay que considerarlo bajo el aspecto negativo,
como muchas veces nosotros los adultos lo vemos, todo lo contrario, este
comportamiento hay que estimularlo y debe ser cultivado, cuando adquiere la
forma de ambición, de la iniciativa, de la empresa y de la auto confianza. Se
debe fiscalizar cuando se manifiesta por medio de la hostilidad, del
resentimiento o del odio. Todos los niños experimentan alguna vez ese
sentimiento agresivo, lo importante es el giro o camino que ellos tomen, va a depender
en su mayor parte de la comprensión y de las técnicas disciplinarias que
utilicen los padres y profesores.
Las raíces de la agresividad se encuentran a
menudo, en la temprana vida familiar.
La hostilidad de un
niño puede haber sido provocada por la madre excesivamente protectora o
dominante, por el temor a que sus padres no lo quieran, por la llegada de un
bebé, por los celos hacia otro niño de la familia. La rebeldía crónica es
causada frecuentemente por adultos demasiado exigentes y estrictos en su
vigilancia. La tensión y la nerviosidad de los niños constituye a veces el
claro reflejo de las preocupaciones y ansiedades de los padres: "por esta
razón es necesario estudiar a menudo el ambiente familiar y tratar de modificar
las actitudes de los padres antes de que el niño pueda ser ayudado." Cuando un alumno fanfarronee en clases,
pelee o intente escaparse, se debe a que siente que en su casa no lo quieren,
la actitud del maestro no debe ser de rechazo, de regaño, ni de desaprobación,
sino que reforzar su autoestima, prodigándole mayor cuidado y atención. Cuando
el comportamiento hostil es causado por la injusticia y la presión familiar, el
profesor no debe aumentar el resentimiento del niño contra la autoridad,
reprimiendo aún más sus acciones, sino que todo lo contrario, tratará de
alivianar la presión en la escuela y le dará oportunidad de tomar iniciativas y
asumir responsabilidades.
La misma atmósfera
de la sala origina a menudo la rebeldía y el antagonismo. El profesor demasiado
severo crea tensiones en sus alumnos.
Algunos niños
demuestran ira, envidia, celos, desilusión, venganza o cualquier otro
sentimiento de desdicha o de hostilidad dañando intencionalmente lo ajeno.
Aunque debe
hacérseles responsables de sus actos y obligarles a que reparen lo dañado
devolviendo o pagando la propiedad dañada, no se les puede pedir un cambio de
conducta por medio de penitencias. El excesivo espíritu de destrucción de los
niños constituye un síntoma de serias perturbaciones emocionales que requiere
una investigación, un estudio y un tratamiento adecuado.
El niño cobarde y
taimado que rompe adrede ventanas y faroles, que arroja fango a los edificios,
que destruye los cercados y que daña la propiedad en general, es por lo común
un niño rechazado o despreciado que no mantiene relaciones íntimas ni
afectuosas con su familia o con sus compañeros. Pueden generarse en él
sentimientos de animosidad contra la escuela y de destruir sus bienes, si se
tiene un profesor antipático.
Para algunos
profesores les resulta difícil enfrentarse a los problemas de comportamiento
sin utilizar la fuerza. Castigan cualquier acción que consideran una amenaza
contra su autoridad. La reacción de un profesor ante el comportamiento agresivo
depende mucho de su bienestar físico y del estado emocional del momento. Si sus
necesidades de éxito, de reconocimiento y de una vida familiar feliz y segura,
no han sido satisfechas, es probable que llegado el caso demuestre sus propios
sentimientos agresivos. El profesor para ejercer debe cuidar que su estado
mental sea bueno, de modo de poder aceptar sin sobresaltos ni muestras de
emoción el comportamiento insolente y agresivo de los alumnos.
La belicosidad que
no ha sido eliminada en los primeros años se mantiene en reserva reapareciendo
posteriormente bajo la forma de resentimientos, actitudes intolerantes o de
prejuicios, que no se relacionan completamente con el sentimiento antagónico
original. La generalidad de los problemas neuróticos y la inmadurez de los
adultos son consecuencias directas de perturbaciones emocionales que no han
sido corregidas y de sentimientos infantiles de hostilidad que no han sido
liberados en los primeros años. El escape que algunos adultos encontraron en la
niñez gritando, golpeando, dándose de cabeza y escupiendo, suele ser
reemplazado en el presente por juramentos, mutismo, y deliberadas ofensas a los
demás. A los niños que son provocados constantemente sin que se les permita
manifestar sus sentimientos, se los está preparando sin que se les permita
manifestar sus sentimientos, se los está preparando para el comportamiento
belicoso que los convertirá más adelante en los miembros discutidores y
dominantes de la familia, en jefes despóticos y empleados perturbadores
"Es
verdaderamente afortunado el niño que tiene un padre o un profesor con quien
compartir todas sus fantasías, temores, conflictos, culpas e impulsos belicosos
y destructores, si sabe que ellos no lo
condenarán, culparán o castigarán a causa de sus pensamientos.”. [4]
ACTITUDES DEL PROFESOR EN RELACIÓN
CON EL ALUMNO
“La investigación
acción, integra enseñanza y desarrollo del profesor, desarrollo de currículum y
evaluación. Investigación y reflexión filosófica, es una concepción unificada
de práctica reflexiva educativa".[5]
En este marco, las actitudes del profesor en
su relación con el alumno, para nuestro
trabajo es objeto de nuestra preocupación.
El estudio de las
actitudes es uno de los aspectos más importantes de la Psicología Social.
Son muchos los investigadores que se han ocupado de esta materia, y son muchas
también las definiciones de actitudes que pueden encontrarse en la literatura
especializada.
Allport[6]
(1935), propuso la siguiente definición: <<Un estado mental y neurológico
de predisposición a responder organizado a través de la experiencia, que pone
en acción una influencia direccional
o dinámica del comportamiento>> . Krech, Crutchfield y
Ballachey (1962)[7] hacen
incapié en el significado adaptativo de las actitudes sociales, puesto que
representarían un eslabón psicológico fundamental entre las capacidades de
percibir, de sentir, comprenden y actuar de una persona, al mismo tiempo que
ordenan y dan significación a su experiencia continua en el medio social
complejo. Advertimos que los autores no la consideran un elemento aislado, producto
de una disposición individual, si no por el contrario estas se integran en un
sistema a los que le atribuyen una cierta duración en el tiempo y la
caracterizan por unos aspectos cognitivos y emocionales.
A nuestro juicio,
nos parece necesario introducirse en el estudio en "vivo" de las
actitudes, es decir en términos operacionales, como operan en la vida real de
un individuo, en este caso del profesor.[8]
Definiremos actitud como las
<<predisposiciones permanentes para actuar de una determinada
manera frente a los demás, dentro de un grupo restringido>>. Siguiendo la
línea Rogeriana, resumiré aquellas actitudes del profesor que se consideran fundamentales en su relación
con el alumno.
1.- Para expresar
esta Rogers[9]
emplea palabras como coherente, genuino y congruente. La congruencia puede
plantear cuestiones espinosas. Por ejemplo, cuando no está de acuerdo con su
actuación pero se siente en la obligación de dar la razón a otro educador frente a sus alumnos. En casos
semejantes será necesario apaciguar ánimos, poner atención a las circunstancias
atenuantes, dialogar con el compañero de claustro y planificar serenamente la
solución de problema. Pero la mentira nunca será la fórmula adecuada.
2.- En síntesis,
tiene respeto, aceptación, confianza y estima por alumnos; lo que Rogers
llamará " consideración positiva individual”.
3.-El profesor establece empatía con el alumno
o grupo, tratando de comprenderle "desde el interior", observar su
mundo como él lo ve. En consecuencia, escucha al alumno. Y su escuela no es
evaluadora. Cuando le habla no piensa "es razonable", "está
bien", “no sabe de la vida"...A veces los educadores tendemos a dar
juicios rápidos de los alumnos con los
que dialogamos sin hacer esfuerzos suficientes de comprensión.
La comprensión empatía requiere tiempo. Decía
Marcel que "hay un modo de escuchar
que es un modo de dar y otro modo de escuchar que es modo de rehusar". No
se puede escuchar a un alumno, si a la vez se corrige un examen o vigila al
resto de la clase
No se puede juzgar al
alumno por determinados actos que ha realizado en la escuela o por los que
otros profesores han dicho de él. Desde el comienzo de curso trata de
establecer una comunicación con él, en la que, sin palabras comprenda que se
interesa por su mundo y no sólo a un nivel de profesor-estudiante. Este canal
de comunicación ha de ser tal que, si se debe reprender por algún aspecto
escolar, sea visible el afecto. Cuando se corre el riesgo de que la
representación no sea comprendida como un acto de afecto es mejor evitarla.
4.-El profesor está abierto a la experiencia
lo que significa que: Es capaz de partir del campo experiencial del alumno,
y él mismo se considera sujeto de
experiencias nuevas.
Partir del campo
experiencial del alumno es partir de lo real. El verdadero aprendizaje no parte
tanto de las ideas cuanto de la realidad vivida por cada uno. En este sentido
las sesiones de tutoría recogen las resonancias del grupo para profundizar en
ellas. La programación de dichas sesiones no es pre-fijado, sino que se realiza
a partir del campo de percepción en que los alumnos se mueven. En las diversas
materias, y a la hora de realizar un trabajo de grupo o personal, es preferible
presentar varias posibilidades de elección a presentar una sola. Como principio
general, conviene recordar que el alumno es mejor cuando contempla el contenido
de las asignaturas como pertinentes e instrumental para sus propios objetivo.
Como sujeto de
experiencias, el profesor no se considera una persona cerrada. Es sensible a
los efectos de las innovaciones y responde con flexibilidad, sin adherirse a un
plan predeterminado. Su aprendizaje es permanente; acepta que también se halla
en un proceso y no en una llegada definitiva
En este sentido, aprende
de y con sus alumnos. Su relación con ellos le hace probar métodos
diferentes, nuevas corrientes pedagógicas, etc. Y es capaz de cambiar un
determinado plan sobre la marcha en beneficio de grupo.
CONFLICTO ESCOLAR
Anastasio Ovejero, distingue varios tipos de conflictos
escolares:
Conflictos de roles
cuya raíz está en el sistema social. Estos conflictos están relacionados con las
expectativas que tienen los alumnos dentro de la sala de clase en cuanto a su
modo de comportarse en relación al profesor y a sus compañeros. En otras
palabras existe desacuerdo entre los miembros del grupo de cuáles son las
conductas apropiadas,”correctas”, permitidas o prohibidas dentro del grupo.
Conflictos de roles
cuya raíz está en las características de personalidad de quienes ocupan
determinados roles. Características de personalidad pueden implicar conductas
muy diferentes en el desempeño del rol de profesores por parte de una persona u
otra. Lo mismo puede suceder con las
conductas de los alumnos en su rol de estudiante, o en su rol de compañero en
el aula, de miembro de un equipo de juego o de trabajo, etc.
Conflicto de roles cuya raíz está en la
cultura imperante.
Estos conflictos
pueden conducirse en cuanto personas que desempeñan ciertas profesiones, como
profesores, maestros, trabajadores sociales y otros, tienen una definición
impuesta de rol que define formas predeterminadas de comportamiento y de
aspiraciones, pero debido al hecho que también esas personas pertenecen a otros
grupos diferentes se ven influidos en sus conductas y valores que tienen las personas
de esos grupos. Se produce, así, un conflicto de naturaleza cultural que se
expresa, muchas veces, en comportamientos alejados de las normas ideales que
definen el rol.[10]
También se puede
hacer mención a otros tipos de conflictos como
aquellos producidos por algunas normas escolares contra las cuales, en
diversos niveles, se revelan profesores y
alumnos, o bien, los alumnos con
los profesores que las aplican ( por ejemplo, tipos de disciplina, de
cumplimientos de horarios etc.);las
conductas disruptivas ene el aula, que
en general, expresan rebeliones de los estudiantes contra la autoridad y
, finalmente, los conflictos intergrupales que pueden darse entre subgrupos
dentro del aula, entre diversos cursos, entre grupos de niños y niñas, etc.
La escuela se ve convocada a enseñar a su alumnado a
convivir y sólo podrá hacerlo desde su propio modelo adulto de convivencia.
Requiere para su cumplimiento de la gestación ordenada de espacios donde
ejercer la reflexión sobre sus propias conductas, de un gran deseo de
transformación y de una certera convicción de que convivir es un aprendizaje
esencial para poder crecer con equilibrio y vivir en sociedad sin sometimientos
ni anarquías.
La estructura escolar y
la convivencia
La escuela presenta, por su estructura organigramática y
por su distribución témporo-espacial, zonas débiles en las que se suelen
manifestar situaciones que afectan la armonía vincular y una enseñanza de
calidad.
La observación detallada de estas zonas requiere del
análisis de la comunicación intra e interinstitucional:
Me refiero a comunicación intrainstitucional a la forma y
estilo con que interaccionan: docentes y alumnos; docentes y docentes; docentes
y equipo de conducción; docentes de grado y docentes especiales; cooperadores y
docentes; cooperadora y equipo de conducción; personal de maestranza y
docentes; personal de maestranza y equipo de conducción.
Entiendo por comunicación interinstitucional a la
forma y estilo con que interaccionan la escuela y otras instituciones: la
escuela y la comunidad; el equipo de conducción y la comunidad; docentes y
padres; escuela y otras instituciones.
¿Cómo detectar la debilidad articular en esta trama
vincular?
La debilidad comunicacional o las fracturas en estas
articulaciones comunicacionales se expresan en la dinámica de la convivencia
con comportamientos que erosionan el impulso necesario para el sostenimiento
armónico de estos vínculos y el cumplimiento de la tarea pedagógica. Se hace
evidente, en estos casos, un desnivel entre el esfuerzo realizado (por docentes
y alumnos) en la tarea pedagógica y el nivel de logros obtenidos (resultados)
en el aprendizaje escolar
Estos comportamientos se manifiestan en los diferentes
actores institucionales (docentes, cuerpo directivo, alumnos, padres) c
·
Sensaciones de malestar emocional,
falta de contacto, tensión vincular, dificultad de hablar entre todos de las
situaciones institucionales que afectan a la institución (evitar y/o negar del
conflicto)
·
Clima de agresión y discusiones
reiteradas. Primarización de los vínculos.
·
Problemas de “malos entendidos”
entre los diferentes roles.
·
Estados de indiferencia, falta de
afectividad y efectividad en la tarea.
El diagnóstico inferido de las observaciones que dan cuenta
de la forma en que se articulan los diferentes roles institucional, deberían
ser en toda institución educativa, la plataforma sobre la cual se diseña la
planificación institucional-pedagógica. Consideramos a ésta como un verdadero
instrumento transformador y corrector de las desviaciones en el orden
institucional en el que se desarrolla la tarea educativa.
¿Cuándo podemos hablar de indisciplina institucional?
Podemos hablar de indisciplina institucional cuando algunas
de las siguientes conductas sociales pasan a ser situaciones cotidianas y/o
reiterativas:
Situaciones de agresión verbal, social o corporal.
Desobediencias que perturban la tarea, expresadas con
rupturas de los encuadres que enmarcan el acto educativo (interrupciones, suspensiones,
ausencias).
Disolución de normas y pautas instituidas en la escuela o
demasiada distancia entre las normas instituidas e instituyentes: “esto se
debería hacer de una manera, pero en esta escuela esto no se cumple“o
“acordamos en algo pero no se mantiene“
Explosiones emocionales u otras acciones perturbadoras que
alteran el funcionamiento escolar. Resoluciones de tipo emocional o anárquico
de las situaciones problemáticas: “acá las cosas se resuelven como en una
familia”.
Falta de respeto o desvalorización entre los miembros (de
padres a docentes; de docentes entre sí;, de alumnos a docentes; de docentes a
directivos)
Superposición, confusión e indiscriminación de roles.
Ausentismos de maestros y de alumnos, frecuentes enfermedades
en el personal.
Agresiones físicas y accidentes.
Roturas en el edificio, abandono (que evidencian
desafectivización y bajo nivel de pertenencia) etc.
¿Cómo abordar las situaciones problemáticas que se hacen
evidentes en la convivencia institucional?
Una vez que la situación que afecte la convivencia
institucional y el aprendizaje escolar se ha definido, es necesario indagar en:
El grado de concientización del personal docente en
relación con la situación problemática detectada en la escuela.
La revisión de las situaciones problemáticas similares que
sucedieron en el curso de la historia escolar.
El estilo con que han sido tratadas en momentos anteriores.
La modalidad o estilo de conducción de quienes dirigen en
el momento en el que se manifiestan las situaciones problemáticas y ver de qué
forma esta modalidad promueve la evolución o rigidez del problema.
Las normas, pautas y valores de los docentes y de la
comunidad, ya que para una comunidad puede ser natural resolver las diferencias
personales y profesionales en largos y pautados debates, pero para otra estos
pueden ser considerados actos de indisciplina y falta de respeto a la autoridad
(comprensión contextual del problema detectado).
Este cuerpo de valores es el producto del manejo que se
haya tenido de las situaciones cotidianas a lo largo de la historia de cada
institución escolar, influidas por la política imperante en determinado momento
histórico y la concepción de aprendizaje que se valore en la escuela. y en la
comunidad.
La manera en la que los actores accionan en la convivencia
institucional va a estar influida por:
·
Los aprendizajes que cada ser ha
realizado a lo largo de su historia personal y profesional.
·
Las responsabilidades prescritas
para el propio rol en el grupo en que lo ejerce.
·
La manera en que el grupo
institucional ha asumido sus funciones en la vida de la escuela.
·
El estilo de participación que se
ejerce en la dinámica grupal de las personas que conforman dicho grupo
institucional y en la sociedad en la que éstas se encuentran.
Considerar todos estos aspectos permitirá un buen
diagnóstico de la situación, un pronóstico de sus posibilidades de mejoramiento
y un diseño adecuado de la planificación institucional tendiente a provocar el
cambio.
¿Quiénes son los responsables de trabajar en el
mejoramiento de la convivencia institucional y en la construcción de
estrategias para enseñar a convivir?
Es una necesidad de que todos los actores institucionales
intervengan responsablemente en el mejoramiento de las cuestiones inherentes a
la vida institucional.
La aplicación de “Democracia escolar” implica la
democratización de las propuestas pedagógicas facilitadoras del aprendizaje y
de la labor en el aula; es decir que los profesionales responsables de la
escuela (directivos y docentes) fomentarán el intercambio de opiniones,
propuestas y alternativas entre los diferentes actores de la población
vinculada al establecimiento, especialmente en los procesos de diseño e
implementación de los proyectos pedagógicos - institucionales (los alumnos, los
padres, las fuerzas vivas, los sectores de la producción y los servicios, los
legisladores y los funcionarios locales etc). De esta forma, el proyecto
pedagógico – institucional y la gestión directiva y docente estarán en
condiciones de incorporar las demandas de los diferentes actores sociales.
La necesidad de aprender a convivir está planteada, aunque
las condiciones no favorecen la propuesta. Por lo tanto, es necesario
generarlas, ganar espacio para reflexionar, fundamentar las necesidades y
lograr acuerdos que permitan una enseñanza a partir del modelo vincular
institucional y a través de actores adultos que desarrollen sus diseños de
clase apoyados en un cuerpo docente orientador de su tarea y contenedor de
las inquietudes propias de todo cambio real.
“Las instituciones pueden ser definidas independientemente
de los individuos particulares que ocupan roles y manejan una cultura. Pero la
labor real de las instituciones tiene lugar a través de personas reales que
emplean mecanismos culturales dentro de una estructura social y las funciones
implícitas o inconscientes de una institución están determinadas por los
individuos particulares asociados en la institución, que ocupan roles dentro de
una estructura y manejaban cultura”[11]
Participación de los docentes en la distribución
de responsabilidades.
La participación del cuerpo docente, tan valorada por las
políticas educativas actuales, encuentra obstáculos generados por variables
estructurales que expresan la resistencia social a la distribución responsable
del poder:
a) La distribución de los tiempos y de los espacios no toma
en consideración la necesidad de encuadres formales para las reuniones de
trabajo sobre la tarea pedagógica del cuerpo docente.
b) Las responsabilidades legales que sobrecargaban al
equipo de conducción pueden consolidar las modalidades autocráticas, dada la
presión que sobre él se ejerce para resolver con rapidez situaciones de la
cotidianeidad institucional.
La participación del equipo de conducción
Una dirección con características autoritarias promoverá en
los docentes (y ellos en sus aulas) sistemas en los que el poder de las
decisiones será ejercido por la autoridad que los conduce. Tal estilo no entra
en conflicto con las características estructurales mencionadas (a y b) y
sí con las propuestas poli educativas que impulsan a la participación
protagónica de sus miembros. Esta modalidad de liderazgo afecta la
autonomía e iniciativa de los integrantes de la escuela, los trabajos en equipo
y la articulación significativa de los roles institucionales.
Una dirección con características "laisez-faire"
impulsará al cuerpo docente a abordar los conflictos con criterios
individualistas y posiblemente incoherentes y contradictorios entre sí. Este
estilo de liderazgo favorece comportamientos desorganizados y aislados que
fracturan la comunicación profesional y debilitan las articulaciones necesarias
para lograr los acuerdos imprescindibles en toda tarea institucional.
Las escuelas cuyos miembros directivos ejercen un
estilo democrático y trabajan en la apertura de los canales formales de la
comunicación institucional, entran en “choque” con la organización temporal y
la sobrecarga de tareas del equipo de conducción. Estos aspectos dificultan el
seguimiento y la evaluación de sus acciones institucionales.
Es en este estilo de conducción, el equipo de conducción es
desde este enfoque, el responsable de promover la construcción de encuadres en
la escuela (espacios pautados) con el propósito de estimular la participación
reflexiva y resolutiva en las cuestiones que afecten la vida institucional.
Esta propuesta de trabajo requiere equipos de conducción
que confronten sus diferencias profesionales y de actitud, y construyan
criterios mínimos y flexibles en relación con aspectos tales como:
La tarea escolar (contenidos disciplinares, procedimentales
y psico-sociables)[12]
“Las instituciones pueden ser definidas independientemente
de los individuos particulares que ocupan roles y manejan una cultura. Pero la
labor real de las instituciones tiene lugar a través de personas reales que
emplean mecanismos culturales dentro de una estructura social; y las funciones
implícitas o inconscientes de una institución están determinadas por los
individuos particulares asociados en la institución, que ocupan roles dentro de
una estructura y manejaban cultura” [13]
El profesor frente a la indisciplina
En España otros expertos confirman que el caballo de
batalla es la indisciplina: "La violencia grave, con armas, es algo muy
aislado. Lo que domina a los escolares es la abulia y la indisciplina",[14]
señala Santiago Ortigosa, profesor en un instituto de Madrid y en la Facultad de Educación de la Universidad Complutense.
"Ese es dice el mayor problema, con causas diversas que no pocas veces
se acumulan en la misma persona: el consumo de drogas especialmente drogas de
diseño, el alcoholismo de fin de semana, las frustraciones personales y
académicas, y algunos desajustes familiares como la convivencia violenta en
casa, las separaciones o los divorcios".
Para Ortigosa, la mejora de la disciplina escolar está en
buena parte en manos de los profesores, porque todos los alumnos adolescentes
buscan personalidades que imitan más o menos conscientemente: "Los
adolescentes afirma buscan modelos mayores que ellos sobre todo en su familia,
entre los profesores o en la televisión. Si no los encuentran en su familia,
muchos los buscarán entre los profesores.
AUTORIDAD
COMO PODER E INFLUENCIA
La autoridad
es la capacidad que tiene una persona, en este caso el profesor, para incidir
en sus alumnos con la aceptación de éstos, que reconocen en él un tipo de
liderazgo, mientras que el poder es el reconocimiento social que tiene el
profesorado, y que le ha sido otorgado por la sociedad, para influir en la
conducta y actitudes de sus alumnos. Según French y Raven (1959) [16]podemos
diferenciar cinco formas de manifestación del poder:
• Poder
coercitivo. Se concibe la figura del profesor/a como
el que ostenta la autoridad para sancionar a aquellos que no se comportan
conforme a las normas establecidas. Por ello, el alumno/a evita estar en
contacto con él y para ello acepta el orden establecido o, por el contrario, se
manifiesta en contra y se rebela contra las directrices que emanan del
representante de la autoridad.
• Poder
legitimo. Reconocido como tal por el alumnado y supone
la aceptación de las normas establecidas y el papel del profesor/a para
conseguir su cumplimiento, ejerciendo una influencia directa sobre ellos.
• Poder
de reconocimiento o recompensa. Basado en la misma
recompensa y en la probabilidad subjetiva de ser premiado o compensado si actúa
conforme al orden establecido. Su incidencia depende de la presencia física del
profesor que puede incrementar su ascendencia sobre el alumno.
• Poder
de la experiencia y del conocimiento. El profesor/a
ejerce una autoridad sobre el alumno, en la manera en que éste reconoce su
sabiduría y su capacidad en el tema objeto de aprendizaje y en su capacidad
para transmitir el saber. Es un poder limitado a un área o saber específico en
el que el profesor/a destaca.
• Poder
de referencia. Se produce en la manera en que el
alumno se identifica con el profesor, con sus conocimientos, forma de ser y de
comunicarse, con su capacidad, habilidades y destrezas sociales…
Las cinco
bases del poder social identificadas por French y Raven resultan igualmente útiles para caracterizar
la forma en que el profesor/a actúa para obtener del alumno/a la conducta
adecuada según los aspectos en los que se base.
VI.-
METODOLOGÍA
La investigación
acción se realiza en la escuela Giussepe Bertoluzzi[17],
comuna San Fernando.
En innumerables ocasiones la queja reiterada de las y los docentes se refería esencialmente a los problemas
disciplinarios. Por tanto se determinó realizar sesiones de trabajo con los
docentes/as, desde su propia perspectiva. Realizar talleres de trabajo, a
partir de su propia realidad, a modo de darles sentido a su propio accionar,
ante las distintas muestras de agresividad
e indisciplina de parte de sus educandos.
Al comienzo
participaron todos los maestros/as, luego por selección natural se trabajó con
los docentes voluntarios, con quienes se culminó el estudio.
En las sesiones de
trabajo se registraron las participaciones de los docentes en una grabadora, lo que permitió sistematizar
con mayor fidelidad los antecedentes.
Se
seleccionaron intencionalmente
un conjunto de episodios en acuerdo con los
profesores, de acuerdo a características comunes de la población escolar. Fue intencional debido a que los episodios fueron elegidos de acuerdo a las experiencias de los
profesores implicados en el estudio.
Estos talleres se realizaron durante los meses de Octubre,
Noviembre y Diciembre.
La sistematización y
análisis propiamente tal de la investigación se realiza durante los meses de
Diciembre 2008 y Enero del 2009
Procedimiento para la recolección de la Información.
El trabajo se
desarrolló a través de:
·
Entrevistas, observaciones de clases.
·
Talleres de reflexión crítica, acerca de nuestra práctica pedagógica, durante los meses de Octubre, Noviembre y Diciembre.
·
En dichos talleres se
trabajaron los siguientes aspectos:
1. Reunir la información pertinente
al tema de estudio.
2. Compartir experiencias y
episodios, de acuerdo a situaciones
concretas. En relación con los objetivos que motivan nuestra investigación:
"Las particulares forma de actuar
del profesor ante la agresividad de un alumno”.
3. Análisis de los distintos
episodios entregados por los
participantes.
4. Elección del episodio a
desarrollar. Aquel que representa una realidad común para los maestros
participantes.
5. Desarrollo de los episodios elegidos, de acuerdo a la técnica
de la Investigación
protagónica.
6. Aplicación de encuestas y
entrevistas a los docentes participantes.
Algunos episodios
protagónicos analizados:
A modo de
ejemplo menciono algunos casos
analizados, previos a la elección definitiva de los episodios a desarrollar.
Dichos casos están enunciados con algunas de las expresiones de los docentes
protagonistas, producto de sus reacciones.
<<
¿Por qué haces esto?... Estás
castigado >>
1.- Alejandro, pelea con un compañero en la
sala. La profesora
Indignada, le pide
un cuaderno para mandar una nota por su comportamiento a su apoderado. El niño
se enfurece y grita. La profesora enérgica, le pregunta ¿Por qué haces esto?.
El niño sale de la clase dando un portazo.
Al rato vuelve, pide disculpa a la profesora y
a sus compañeros y continúa la clase.
Al término de la clase, la profesora deja
a Alejandro haciendo el aseo, en señal
de castigo.
<< Tendrás
que venir con el apoderado o de lo contrario... >>
2.- Pedro juega a las bolitas sin importarle
que la clase de música había comenzado (esta vez se realiza en el patio). El
profesor se acerca a pedirle las bolitas, el niño se niega. El profesor le
advierte que tendrá que venir con el Apoderado o de lo contrario no podrá
entrar a clases. La clase continúa.
<< ¡Ustedes
actúan igual que animales! ¡Se quedan sin
recreo ! >>
3.- Julio y Alexis pelean por un auto que
aparece en la hoja de un periódico, se golpean y se insultan. La profesora
acercándose los trata de separar, diciéndoles que actúan igual que animales.
Les quita la hoja de diario en cuestión, y les deja sin recreo.
<< ¡Aquí se quedan castigados! >>
4.- Daniel y Luis pelean en el patio a la hora
del recreo. La profesora de turno interviene, y al separarlos recibe dos golpes
de pie.. Los niños se calman y tratan de culparse mutuamente, en cuanto al
motivo de la pelea.
La profesora lleva a
ambos a su sala, y les deja castigados mientras dura el recreo, luego de
reprenderlos oralmente.
<< ¡ Por favor... ayúdeme a separarlos
! >>
5.- Nelson y Claudio, se golpeaban acaloradamente
en el recreo, al momento que sus compañeros llamaban a sus profesores para que
los separaren. Una profesora se acercó y lo único que logró al intervenir,
golpes y forcejeo con los contrincantes. Al momento, llegó el profesor jefe
quien logró calmarlos, luego los condujo a la Dirección del
Establecimiento, en donde se les reprendió duramente. Cada alumno se fue a sus
casas, al término de clases, con una nota para sus apoderados, éstos tendrían
que presentarse al día siguiente, si esto no ocurría, los alumnos en cuestión
no serian admitidos.
< ¡ "Ustedes son unas pestes,
unas...........!>
6.- El profesor al
entrar a la sala recibe un abucheo de parte de los alumnos, éste indignado,
fuera de sí, les impreca diciéndoles: " ¡Ustedes son unas pestes,
insidiosos" !... y luego abandona la sala en busca del Director.
Expresiones
comunes en los profesores
Muchas veces nuestra forma de expresarnos,
es determinante en la interacción cotidiana con nuestros alumnos. A modo de
motivar a los docentes a reflexionar sobre nuestra forma de comunicarnos.
Consideramos necesarios incluir algunas expresiones típicas de profesores,
emanadas del trabajo de varias sesiones.
·
Rosa, tú tienes que devolverle el castigo. Me quedé callada y el curso
castigó duramente al niño.
·
Yo soy el que manda. Ustedes son ignorantes.
·
sales tú, o salgo yo. Deben aprender a saludar.
·
Te suspenderé de clases. Estoy preparada,
·
por algo estudié en la Universidad. Yo soy pedagogo.
·
Salga de la sala. Te quedas sin recreo.
·
Yo ya di las instrucciones. Enséñeme Ud. a hacer clases.
·
Te llevaré a la dirección.
·
Un tirón de orejas. Una bofetada en plena cara.
·
Un profesor debe tener la piel dura; si los alumnos descubren algún
resquicio en tu armadura se aprovechan.
·
Hay que suspender porque tengo que hacer valer mi asignatura frente al
compañero de curso o a los alumnos.
·
¿Qué le importa a Ud.? “Qué te
imaginas tú irrespetuoso... vamos a la
oficina”.
VII.-
ANÁLISIS DEL EPISODIO A PARTIR
DE LA INVESTIGACIÓN
PROTAGÓNICA
Episodio Nª 1 - ¿QUÉ LE IMPORTA A UD?
El episodio ocurre, al reiniciarse las clases
luego del recreo (2º período).
Cuando el profesor
llega a la sala, un grupo de alumnos hacen rueda a dos compañeros que
pelean incontrolablemente, rápidamente el maestro se acerca y con mucho esfuerzo logra separarlos. Al mismo tiempo que los
demás alumnos se ubican en sus respectivos
bancos.
Al momento de
separarlos, el profesor les impreca con energía:
¡¿Qué está pasando
aquí?!
. Uno de los
niños de la pelea, responde agresivamente,
lanzando un golpe que da en el pecho del profesor. ¡¿Qué
le importa a Ud. ? !
... El profesor muy indignado insta a los muchachos a sentarse en
sus pupitres.
Una vez calmados los ánimos, se inició un diálogo con el niño más agresivo, y
luego con la totalidad de los alumnos.
PLAN DE ANÁLISIS
PROBLEMATIZACIÓN
La
problematización se inicia compartiendo episodios protagónicos vividos por los
miembros del grupo en su práctica pedagógica, para luego, seleccionar uno de
ellos, se nomina la conducta docente que se quiere comprender y se formulan las
preguntas de investigación correspondientes.
Problema de
acción: Delimitado el episodio, el protagonista ayudado
por el grupo intenta reconstruir
lo más fielmente posible tanto la gestualidad
como la expresión verbal en ambas acciones contenidas en la interacción.
En este caso el
problema de acción es la:
Actitud del profesor, ante la agresividad del alumno
Problema de
investigación: (el problema de investigación se
traduce a preguntas sobre las
concepciones pscosociopedagógicas e institucionales que permiten comprender la
conducta del protagonista.)
¿Que concepciones
psicosociopedagógicas existen en el
docente, al reaccionar ante un acto de agresividad de un alumno?
En cuanto a : Aprendizaje - Profesor - Alumno - Enseñanza
- Autoridad - Respeto .
OBJETIVACIÓN( En esta etapa se reconstruye el
episodio y se trata de objetivarlo. Se trata que el grupo conozca la situación
vivida, buscando todos los datos que le ayudarán a comprender la conducta del
protagonista. En este proceso se trabaja reconstruyendo el episodio externa e
internamente.)
Reconstrucción externa: (Se habla de
reconstrucción externa por cuanto se trata de describir el episodio, como si el protagonista estuviera ubicado como observador de la escena .El grupo ayuda al
protagonista a reconstruir el episodio,
haciéndole preguntas indagatorias, suspendiendo los juicios de valor.)
“Este episodio se
desarrolla en un 7º año básico, Al
inicio de la clase de Educación Matemática, luego de un recreo
El curso tiene 40 alumnos, la mayoría viene de primer
año de la misma escuelay una minoría son
niños repitentes y expulsados de otras escuelas.
El profesor llega a la sala y dos compañeros están trenzados a golpes.
Rápidamente se acerca. Con energía y
mucho esfuerzo logra separarlos. Al hacerlo, separarlos, uno de los niños lanza un golpe que da en el pecho del profesor.-
Textualidad
Profesor : ¡¿Qué esta pasando aquí?!
(Al separarlo).
Alumno (Hugo) : ¡¿Qué
le importa a Ud. ? ! ( Lanza
un golpe que pega en el pecho
del profesor
Profesor: Indignado... ¡Compórtese!
, ¡No vuelva hacer lo mismo .
¿Todavía quieres pelear?
Alumno (Hugo) : ¿Qué tiene que meterse Ud.?
Profesor : ¿Cómo les voy a dejar que se maten?
... ¿Qué es eso de responder a golpes? ....
Alumno (Hugo) : ¡Cuando lo vea en la calle, le
voy a dar un hondazo!
Profesor : Hazlo... y te corto una
oreja (esbozando una sonrisa)
Alumno (Hugo) : ¡Si es que queda vivo!..(Los compañeros ríen
Tímidamente
Profesor : (se ríe ruidosamente) ... Ya anda a sentarte será
mejor vamos a aprovechar
esta instancia para que conversemos, acerca del respeto, la
agresividad y otras cosas de acuerdo a
lo ocurrido. Ya que no se si mañana
estaré aquí... (En broma)
El alumno Hugo se
sienta, ya calmado con una tímida
sonrisa en sus labios.
Antecedentes:
Juan, es un alumno tranquilo y
reservado, del cual no se
Conocían
antecedentes de actitud agresiva.
Hugo,
(nos interesa para la investigación.) es un alumno con
problemas conductuales, del
cual los profesores se quejan
continuamente por molestar, y no cumplir
con sus obligaciones escolares.-
El profesor conocía a Hugo, ya que este integraba el curso del cual el
docente era profesor jefe.
Del aspecto familiar, se sabía que eran varios hermanos, algunos alumnos de la misma escuela,
y todos habían presentado problemas conductuales y de rendimiento. La situación socioeconómico
familiar era precaria. (Este episodio ocurrió en Abril del año 2008).
Reconstrucción interna: (Es la reconstrucción de la subjetividad del protagonista comprometido
durante el episodio. Se trata que el protagonista sea espectador interno, que
mira con objetividad su propia subjetividad durante el momento preciso del
episodio.)
Representación: (consiste en como percibió el protagonista el
hecho).
No esperaba esta reacción (grita, golpear para conmigo).
No puedo dejar pasar
esto, de lo contrario no me van a respetar.-
Emocionalidad L sentimientos con que el protagonista vivió el momento del episodio.)
Impotencia, frustración, ofendido.
Racionalidad pedagógica : (Corresponde a los
argumentos pedagógicos, que tuvo el
protagonista para actuar como lo hizo, a los porque y los para que de su
acción.)
Debe entender que con violencia no resuelve nada.
Seguramente tuvo problemas en casa, pero sus compañeros y profesor no deben pagar por
ellos.
Debo tratar esta situación. Algo habría
logrado con el .: Aunque reclamen, no lo llevaré a la oficina. : Dirán que soy blando, porque no aplico el Reglamento.
: Además no debe responder así al profesor.
INTERPRETACIÓN.
Hipótesis del Episodio. ( El grupo pregunta
por las concepciones psicopedagógicas e institucionales, que están en el
trasfondo de la racionalidad pedagógica, utilizadas en el episodio. Las preguntas interpretativas se
responden elaborando concepciones psicosociopedagógicas o institucionales que
podrían explicar la racionalidad del episodio. Estas concepciones son
consideradas como hipótesis en la medida
que son explicaciones posibles.)
En relación a la concepción aprendizaje.
a) El alumno aprende con conductas exentas de agresividad y
violencia.
b) El alumno aprende con la ayuda del profesor, el cual
interviene en situaciones que
el alumno no pueda resolver.
c) El alumno aprende
de sus propios errores.
d) El alumno
aprende de situaciones conflictivas.
e) Aprende a través
del diálogo y la comprensión de los problemas.
En relación a la
concepción del alumno.-
a) El alumno debe
respetar a sus compañeros y profesor.
b) El alumno no debe
agredir a otros compañeros y menos al
profesor.
c) El alumno debe
aceptar la ayuda del profesor.
d) El alumno no debe
responder agresivamente al profesor.
En relación a la concepción de profesor.
a) El profesor debe
controlar situaciones conflictivas.
b) El profesor debe tratar de entender el mundo
interno del alumno.
c) El profesor debe
actuar objetivamente.
d) El profesor debe
intervenir en situaciones conflictivas de mayor
gravedad, como lo es la agresión física.
e) El profesor cuida
su imagen institucional.
f) El profesor es
una autoridad.
En relación a la concepción de enseñanza.
a) El profesor
enseña ignorando situaciones conflictivas y negativas y refuerza
las acciones positivas.
b) El profesor enseña flexibilizando las normas, en
atención al logro de los objetivos.
c) El profesor enseña entendiendo el mundo interno del
niño.
d) El profesor
enseña desafiando la autoridad
institucional del “profesor”.
e) El profesor
enseña cuidando su imagen institucional.
En relación al respeto:
a).- El respeto es
que un alumno no puede golpear a otro compañero.
b).- El respeto es
que un alumno no debe responder al profesor.
c).- El respeto es
que el profesor actúa conociendo el mundo interno del niño.
d).- El respeto es
que el alumno reconozca la autoridad de profesor.
e).- El profesor
debe respetar y exigir respeto.
En relación a la autoridad:
a).- La autoridad del profesor se impone
institucionalmente.
b).- La autoridad se obtiene por jerarquía.
c).- La autoridad del profesor se obtiene asumiendo un rol
profesional.
d).- La autoridad no es sinónimo de castigo y uso
inflexible de la norma.
e).- El alumno debe reconocer en el profesor una autoridad
f).- El alumno debe
respetar la autoridad del profesor.
HIPOTESIS DE SITUACIONES( A partir de las concepciones
determinadas del episodio, el grupo formula preguntas y posibles
respuestas con relación a la correspondencia entre dichas concepciones y el marco institucional y social. Se trata
de ver en que medida las mismas concepciones sustentan otras conductas,
episodios o situaciones en la
institución escolar y en el sistema social.)
Concepciones de profesor - alumno.
a) El
profesor, al enseñar, cuida su imagen
como autoridad frente a la
actitud del alumno.
Es la sociedad, la
que regula los comportamientos de las
personas de acuerdo al formato de sujeto que institucionalmente se da.
Así el profesor cuida la autoridad que la jerarquía vertical social establece.
De esta manera los grados profesionales establecen distancias en los
individuos, en la interacción diaria. Al abogado se le debe respetar como
abogado, y éste actuar, vestir, etc. como tal, de acuerdo a la norma de trato
social que la sociedad impone. El adulto debe cumplir las normas sociales e
institucionales. La autoridad decide
El alumno debe
aceptar la definición de respeto y autoridad del profesor.
El niño, en la
sociedad debe aceptar las definiciones y límites que el adulto impone.
Al adulto no se le contesta, ante el adulto se debe guardar
silencio.
El respeto y la autoridad están definidos por la sociedad,
como una relación jerárquica, en la que el alumno se ubica por debajo del adulto
en toda interacción.
Se puede aseverar, entonces, que el sistema social moldea
las conductas de los individuos, manteniendo una línea jerárquica de relaciones
y comportamiento acorde a lo que social e institucionalmente está establecido.
Así el cumplimiento de la norma se privilegia, como también los mecanismos
políticos administrativos de la institucionalidad escolar, por sobre el factor humano y sus
capacidades.
El maestro, al asumir su rol profesional en la teoría y en
la práctica, adoptando una concepción de profesor facilitador del aprendizaje, le cuesta
liberarse del marco institucional que ha internalizado por mucho tiempo, como
así también de las concepciones homogeneizantes de la sociedad.
El profesor en el episodio, de acuerdo a su racionalidad, reacciona de manera distinta a lo
establecido, o al común de los demás maestros, convencido que ese es el mejor
camino; pero aún así cuestiona su comportamiento al pensar en la norma general.
Si el profesor desafía las reglas y la autoridad superior tradicionalmente
reconocida posiblemente los alumnos adopten una actitud parecida frente al
docente y a la escuela. Por otro lado, la Dirección (administrativos) llama la atención al
maestro por contravenir las reglas del Establecimiento. Son razonamientos típicos,
que están presentes en cada instante, ya
sea en la escuela y en la sociedad misma.El profesor en cuestión, de acuerdo al
conocimiento de los niños y a su experiencia docente comprende y reconoce que:
·
El profesor prudente debe tratar de comprender las acciones agresivas de sus alumnos y de determinar si
son el resultado de impulsos positivos que deben ser estimulado y guiados o son
impulsos negativos que requieren ser liberados y/o fiscalizados.
·
La aplicación de métodos severos de disciplina sólo lograrán aumentar
el antagonismo de los niños y hacer más
difícil su desarraigo.
·
El profesor confía en el alumno. Supone la consideración positiva de
que la persona humana tiende hacia el crecimiento: Juzga que el alumno desea
aprender y madurar y que encierra esa potencialidad.
·
El profesor no puede
permitir que el comportamiento agresivo
se desemboque, pero si debe reconocer el derecho de los niños a experimentar fuertes emociones y a reforzar
el sentimiento de poder en su fuero interno. Debe comprender que los alumnos
que luchan, discuten, arrebatan, empujan, atropellan, golpean, atormentan o
dañan la propiedad continuamente, necesitan ayuda y guía para encontrar una
forma más aceptable de liberar sus sentimientos mezquinos
·
Pero que le resulta difícil enfrentarse a los problemas
de comportamiento sin utilizar la fuerza. Que es común en los docentes castigar
cualquier acción que consideran una amenaza contra su autoridad.
·
Muchas veces, sus reacciones
dependen mucho de su bienestar físico y del estado emocional del
momento.
·
El profesor para ejercer debe cuidar que su estado mental sea bueno,
de modo de poder aceptar sin sobresaltos ni muestras de emoción el
comportamiento insolente y agresivo de los alumnos.
·
La sobrecarga
nerviosa, derivada de la propia labor docente,
las decepciones y frustraciones por las condiciones de trabajo, el
estrés y la respuesta social, influyen decisivamente en muchas alteraciones
psíquicas.
RACIONALIDAD Y ACCIONES ALTERNATIVAS
(En base a la crítica de las concepciones pedagógicas, se formularán nuevas
concepciones y de estas se crearán
alternativas de acción)
Racionalidad.
(Se analizan críticamente
las concepciones psicosociopedagógicas
contenidas en la hipótesis de
episodio, para rescatar aspectos, ratificar otros, y /o elaborar concepciones
alternativas.)
Entre las
concepciones del profesor, encontramos aquellas denominadas "Pedagogía del
Modelo", en la cual el principio fundamental es que el alumno adopta una
actitud determinada porque el otro lo hace. El problema puede ser que el niño
imita sin buscar o entender el sentido
de porque hacerlo. Se va anulando su capacidad de elaborar sus propios
procesos. De acuerdo a ello adquiere vital importancia el "modelo"
profesor, quien tratará de cuidar su imagen, Situación que no siempre va en
ayuda del niño.
Además, la idea, de que el alumno aprende dependiendo de los estímulos
que recibe, está ligada al conductivismo. Es decir, frente a una
conducta el alumno recibe un esfuerzo negativo lo más probable es que
ello inhibirá esa conducta. Por el contrario si recibe un esfuerzo positivo
este repetirá la conducta.
En el
episodio, el profesor inhibe una conducta agresiva bajando el tenor de ella, y luego refuerza
los aspectos positivos.
El valor
respeto en nuestra cultura actual, se enmarca en base a conductas que no
contempla el mundo interno de los sujetos (subjetividad). Esto se contrapone a los procesos de internalización
y aprendizajes de estos valores que se producen al interior de las
personas y se manifiestan a través de
diversas conductas.
La autoridad, que se impone por el solo hecho de serlo, implica una
relación de sumisión de los individuos a quien ostenta la autoridad. Como contrapartida, se podría pensar en una
autoridad que permita el desarrollo de los procesos de construcción de una
tarea común, como lo es el aprendizaje de los alumnos. Aquí el profesor
comprende los procesos internos de aprendizajes de los niños, les acompaña en
constante diálogo y entrega las alternativas necesarias para que los alumnos
asuman sus propios procesos.
El
permitir la internalización de valores en base a la interacción cotidiana, como
un proceso interno, posibilita la adopción de conductas que privilegian el
respeto a la persona humana, sea autoridad o no, y a la reflexión crítica de
las experiencias en el tipo de relaciones que se establezcan entre el profesor
y el alumno.
Es
menester entonces, reflexionar al interior de la Unidades Educativas , acerca de
nuestras concepciones de aprendizaje, enseñanza, etc.. Como también acerca de nuestro rol docente. Para, de esta manera, unificar
criterios y construir los procesos facilitadores de aprendizajes.
Acciones Alternativas: (los participantes del grupo se
ubican en el lugar del protagonista en el momento del episodio, imaginando, como
podría haber actuado teniendo estas nuevas concepciones).
I.- El profesor debe
tratar de vivir el mundo interno del alumno
¿Qué te pasa, por qué reaccionas así, tienes
problemas?
II.- El profesor debe
permitir que el alumno viva relaciones en un
marco de igualdad y de respeto. ¡No
puedo aceptar que me trates de esta manera!
III.- Otra posibilidad sería, el de ignorar lo sucedido.
Ya, pasó todo... (tal vez en este caso el alumno podría
entender que es bueno evitar los conflictos )... Ahora siéntate por favor...
Y comenzar la clase utilizando como punto de referencia el episodio.
IV.- El profesor debe
facilitar la reflexión de los alumnos. Aprovecha la situación para establecer un diálogo con ellos en base
a lo sucedido y a conductas alternativas.
El profesor,
facilita el proceso de aprendizaje creando las condiciones necesarias.
Desarrolla una dinámica grupal u otra modalidad, como
objetivo emergente, que permitan el cambio conductual como un proceso producido
Internamente por el alumno. Como también el fijarse sus propios límites en
acuerdo con todos los alumnos. Además
producir intercambios entre ellos, en que se conozcan discutiendo problemas de
ellos y desde ellos.-
Episodio Nª 2.-
“Qué te imaginas tú irrespetuoso... vamos a la oficina”.
ANÁLISIS DEL EPISODIO:
El episodio ocurre
en una hora de clases en que los alumnos no están atentos a lo que el profesor
explica en la pizarra. El profesor les llama la atención y un alumno continúa
en esa actitud, molestando a sus compañeros. El maestro le llama nuevamente la
atención en forma severa..
El alumno, en voz alta, agresivamente y con desprecio,
dice: “Ándate, viejo”. El profesor en forma
más severa le responde: “Qué te imaginas tú. Debes tener respeto a tu
profesor. Vamos a la oficina”.
PLAN DE ANÁLISIS
PROBLEMATIZACION
Problema de acción: El reto y el castigo frente a una falta de respeto de un alumno.
Problema de
investigación: Concepciones psico-socio-pedagógicas e
institucionales que se encuentran en el trasfondo de la conducta del docente.
OBJETIVACION
Reconstrucción
externa del episodio.
Este episodio se
desarrolla en el Sexto año básico, durante una clase de Estudio y comprensión
de la Naturaleza ,
en la segunda hora de la mañana. El curso es mixto y tiene 43 alumnos/as, todos provenientes del
sector medio – bajo de la comunidad San Elena, en donde se encuentra la escuela
en estudio.
El profesor está realizando una clase sobre los seres
vivos, explicando el contenido con ejemplos en la pizarra. Los alumnos no están
poniendo atención. Hay desorden, unos conversan, otros se paran. El profesor
detiene la explicación y le dice a todo el curso:”A ver mijitos, por favor
silencio. De aquí en adelante vamos a comportarnos de otra manera o si no la
cosa va a seguir mal. Primera y última vez que llamo la atención”
Los alumnos se sientan en los bancos-ubicados en hileras de
a uno- y se disponen a trabajar. Juan, un
niño habitualmente desordenado, se sienta y molesta a sus compañeros
pasándoles papelitos. El profesor se
acerca al niño y en forma severa le dice: “A ver, mijito, le dije que no tenía
que portarse mal. ¿Le dije o no?.
El alumno, en voz alta, agresivamente y con desprecio, expresa:”Ándate,
viejo”. El profesor en forma mas severa le responde: “Qué te imaginas tú,
irrespetuoso. Debes tener respeto a tu profesor. Vamos a ala oficina”
El curso se queda en silencio. El alumno se pone de pie y
el maestro lo toma del brazo, sale de la sala y, sin cruzar palabra, se dirige
a la oficina. El profesor le pide a la directora que lo suspenda. Ella no lo
hace, conversa con el niño sobre lo que hizo y le dice que no haga nunca más
eso. El profesor, al no sentirse apoyado, discute con la directora frente al
alumno. Finalmente el niño no es suspendido.
Antecedentes:
Juan tiene mal rendimiento y normalmente en clase no pone
atención, se para, molesta a sus compañeros, pero no ha sido irrespetuoso con
sus profesores. Cuando se le llama la atención obedece, aunque al poco rato
vuelve a desordenarse.
El profesor, que desde unos cuatro años desarrollaba el
subsector sólo llevaba un año en esa escuela. De la situación familiar de Juan
sólo sabía que eran varios hermanos y que su situación económica era precaria.
En el consejo de profesores se había discutido el caso de Juan por sus
problemas de rendimiento, pero no por problemas de conducta.
RECONTRUCCION INTERNA
En el minuto en que el alumno le dijo “Ándate viejo”, el profesor vivió lo siguiente:
Representación: Ese niño está
desquiciado y seguramente está acostumbrado a tratar así a los mayores. Es una
falta de respeto, peligra el principio de autoridad, si no lo hago va a ser
peor después. No esperaba una respuesta
así de ese alumno”.
Emocionalidad: rabia, ofendido
y ofuscado.
Racionalidad: “lo llevé a la oficina para corregirlo,
aplicándole una sanción. En este caso, la suspensión. Lo llevé a la directora
por que es ella quién por reglamento debe suspender. No se puede dejar pasar
una falta de respeto, tenía que reaccionar por la imagen frente a los otros
alumnos, de lo contrario ellos imitarían la actitud de Juan. Hay que enseñar a
acatar órdenes y que aprendan que siempre va haber una autoridad”.
INTERPRETACION
Se inicia la interpretación preguntándose por las
concepciones de profesor, de autoridad y de aprendizaje que podrían explicar la
racionalidad del protagonista en el episodio.
Las primeras explicaciones que surgieron, a modo de
hipótesis, fueron:
Hipótesis del episodio
· “Detrás está la idea de que el
profesor es una autoridad que se impone por presencia” O sea,
por presencia, por el solo hecho de ser profesor.
·
Desde el reglamento de la escuela
el profesor es autoridad”
·
El profesor es la autoridad, tiene
que ser respetado.
· El profesor tiene que enseñar el
principio de autoridad y de jerarquía.
· El profesor tiene que enseñar valores
universales como respeto y autoridad.
· Hay una idea de respeto que
significa que los niños frente al
profesor deben quedarse en silencio.
· El respeto es que el alumno obedezca.
· El protagonista le habló muy fuerte
al alumno, pareciera que detrás de eso hay una concepción de que existen dos
tipos de respeto, uno del profesor al alumno y otro del alumno hacia el
profesor.
· Los alumnos irrespetuosos deben ser
corregidos, deben aprender a no faltar el respeto.
· El profesor para corregir al alumno
debe castigarlo. El niño aprende por el castigo o por el premio.
· Los castigos públicos sirven para que
aprendan los demás...
Hipótesis de situaciones
El sistema social moldea
las conductas de los sujetos manteniendo una cadena jerárquica de relaciones de
obediencia que le permiten mantenerse como tal. Para ello utiliza el premio y
el castigo. Los docentes insertos en este sistema han ido internalizando, desde sus experiencias en las
distintas instituciones sociales, estas concepciones de respeto y de
aprendizaje como algo natural.
El respeto a la autoridad como silencio, obediencia y el
que nos respondan de esa manera, eso sí.
En la escuela pasa lo mismo. “Nosotros le pedimos obediencia a los alumnos como
signo de respeto y la dirección nos pide a nosotros. Además la dirección de la
escuela tiene que aprender a obedecer las órdenes del Sostenedor o jefe del
DAEM. Lo que aparece frecuentemente la escuela es que el que está mas
abajo en la línea jerárquica no puede
responderle a la autoridad. Nosotros también enseñamos a nuestros hijos castigándolos o premiándolos. No
sabemos hacerlo de otra manera. En la escuela hay diferentes tipos de castigo,
pero a todos nos castigan, desde que nos
echan hasta que nos ponen una línea roja cuando llegamos tarde. En el mundo
cuando se produce mas, se da un premio”.
Hoy el maestro se enfrenta a nuevos
retos y muchas veces en escuelas de escasos recursos y alejadas de los centros urbanos,
Con alumnos con necesidades especiales,.
En ocasiones, acudir a la
Unidad Educativa es un verdadero tormento para el profesor.
Los problemas, la falta de recursos y de apoyos no compensan. "Me piden
cosas para las que no he sido formado y me las reclaman padres que están
desbordados por sus hijos o que no son capaces de responder a sus exigencias”.
La falta de reconocimiento social o el
desprestigio es, también, un problema de primera magnitud. Los docentes se
sienten parte de un estamento social sometido a una permanente degradación
-claramente más grave en la enseñanza pública, donde en ocasiones se llega a la
violencia- cuando deberían ser valorados socialmente de una manera muy
especial, porque , cada día , las exigencias
son mayores de parte de la comunidad y de la sociedad en general.
RACIONALIDAD Y
ACCIONES ALTERNATIVAS
Racionalidad
El identificar el
valor “respeto a la autoridad” con conductas socialmente consideradas como
respetuosas, implica, como se decía, desconocer el mundo interno de los
sujetos. Desde otro punto de vista, la conducta externa es un signo que podría expresar determinados
valores. La internalización de valores son procesos s de aprendizaje que se dan
en el mundo interno de los sujetos; estos valores internalizados pueden
expresarse en conductas diversas según los individuos y los contextos.
Por otra parte, el
tipo de conducta considerada como respetuosa- silencio, obediencia, no
responder a la autoridad- se relaciona con un concepción de autoridad que debe
imponerse por el sólo hecho de serlo; con una concepción de autoridad que
implica obediencia. Desde esta concepción, se genera una relación de sumisión
de los sujetos con quien tiene el rol de autoridad. Sin embargo, se podría
pensar en una concepción de autoridad que considera que la relación
profesor-alumno se va desarrollando en el proceso de ir construyendo una tarea
común; el aprendizaje de los alumnos. En este tipo de relación, la autoridad
del profesor consiste en comprender los procesos internos de aprendizaje de los
alumnos, acompañarlos en un constante diálogo y entregar las herramientas necesarias (conocimientos,
metodologías, etc.) para que los alumnos asuman sus propios procesos de aprendizaje
este tipo de relación no adquiere sentido el valor respeto a la autoridad, como
valor universal, sino más bien el valor respeto al ser humano, sea autoridad o
no.
Por todo lo anterior, enseñar el valor respeto consistiría
en favorecer que los alumnos vivan relaciones en un marco de igualdad y respeto
y, al mismo tiempo, que reflexionen críticamente sus experiencias, en el tipo
de relaciones que desarrollan entre ellos y con la autoridad del profesor. La
internalización de valores se da en un proceso interno de aprendizaje que se va
construyendo en las relaciones cotidianas, más que en el aprendizaje producido
por la aplicación de premios y castigo. El aprendizaje por castigo puede ser
eficiente en lograr conductas supuestamente respetuosas, pero al mismo tiempo,
el alumno va internalizando otro tipo de valores como la sumisión, la
obediencia, la pasividad, etc.
Acciones alternativas
1.- Si interesa que el alumno viva relaciones en un
marco de igualdad y de respeto, se puede responder en forma molesta:”no te
acepto que me trates así”.
2.- Entendiendo que una de las
funciones del profesor es tratar de comprender los procesos del alumno, podrís
responderse: “Juan. ¿Qué te pasa que me contestas así?.
3 Con las mismas racionalidades
anteriores, pero si el profesor está muy molesto, podría decir: “Por favor,
salga para afuera. No me gusta que me traten así; después conversemos”.
4.- Otra posibilidad es
detener la clase y conversar con el
alumno sobre el episodio.
CONCLUSIONES Y SUGERENCIAS
El profesor, al reaccionar con violencia, denota lo mucho que ha venido
padeciendo. El endurecimiento del profesor se va gestando día tras día hasta
que al cabo de unos años se convierte en un "hombre de hierro". Otras
veces, por el contrario, algunos profesores víctimas habituales de la insumisión
de sus alumnos, establecen en sus clases una especie de equilibrio entre la
hostilidad de los alumnos, su griterío y las amenazas y castigos del profesor.
Seguro que conocemos casos de compañeros que han abandonado la enseñanza porque
no podían soportar la tensión de esta lucha día tras día, clase tras clase.
Vistas algunas de
las consecuencias a las que puede conducir este fenómeno y puesto que éste va
en sustantivo aumento en la mayoría de las escuelas, cabría preguntarse ¿por
qué un fenómeno tan extendido y grave ocupa un lugar tan pequeño en las leyes
educativas e, incluso, es tratado de forma tan escasa y sucinta por técnicos y
pedagogos?
Sería ingenuo sostener que nuestra sociedad desconoce la
existencia de tal insumisión más aun cuando, con cada vez mayor frecuencia,
encontramos en la prensa diaria referencias a estas cuestiones. Este silencio
no es, evidentemente, normal y entre las razones por las que los propios
profesores, los pedagogos y demás expertos, guardan silencio respecto a la
indisciplina cabe contar al menos con dos, como fundamentales. El primer motivo
es de orden profesional. El profesor que se enfrenta con la insumisión de los
alumnos, el que no domina su clase, es considerado un mal profesor. La
indisciplina es perjudicial para el avance de la clase y el profesor que sufre
las consecuencias de ella tiene interés, para salvar su propio prestigio, en
disimularla cuanto puede.
El segundo motivo es de orden humano. Es ridículo que un
adulto sea víctima de la insumisión infantil o juvenil. El profesor que padece
de tal insumisión suele ser objeto de burla, por lo que el profesor que se
encuentra en esa situación, procurará ocultarlo a sus colegas, a sus amigos e
incluso a su propia familia. Si se queja de su trabajo, será, de ser posible,
bajo un pretexto distinto: de la pereza o de la ignorancia de los alumnos, de
un dolor de garganta por haber hablado demasiado alto para vencer el ruido de
fondo de la clase, de exceso de trabajo, etc. Es posible que admita, en algún
caso, que los alumnos son duros, pero no que los encuentra confabulados contra
él, que les tiene miedo o que el enfrentarse a ellos en clase se ha convertido
en una verdadera obsesión para él.
La insumisión o la indisciplina constituyen, pues, un
problema serio. Lo es no sólo porque hace profundamente incómoda la labor de
muchos docentes, sino porque a fin de evitar esta insumisión, más que por
motivos pedagógicos, en las unidades educativas se impone a los alumnos el
silencio, la inmovilidad, la prohibición de comunicarse entre sí, etc., hasta
tal punto que ciertos profesores adoptan una actitud tan severa que hace que
impere el terror en sus clases, actitud esta nada beneficiosa para el
aprendizaje. También suele darse la actitud contraria por parte de algunos
profesores que claudican de antemano frente a los alumnos y se entregan, para
ganarse sus simpatías, a una desaconsejable demagogia.
Resulta difícil valorar cuál de las soluciones anteriores
es la peor. Por una parte, el método del terror para mantener el orden da como
resultado la paralización de la clase: el orden exterior al reducir la
iniciativa de los niños impidiéndoles colaborar con libertad, entorpece
enormemente el funcionamiento del mecanismo escolar y reduce otro tanto el
trabajo útil.
En el terreno del rendimiento de la instrucción, este
método es rudimentario y costoso y, en el campo educativo, resulta puramente
negativo, puesto que el alumno, reducido en clase por el temor, no adquiere por
ello la costumbre de comportase bien y explota al disminuir la presión ejercida
sobre él. Si absurdo es intentar imponer el mecanismo de la suma, no es mucho
más sensato pretender que el alumno sea sociable, cooperativo o libre por real
decreto del profesor. Por otra parte, los métodos liberales que rechazan el
empleo de la coacción y dejan que el alumno haga más o menos lo que quiere y
que aprenda lo que quiere, cuando tenga ganas, son la negación de toda
formación social. La obligación de educar comporta la de "no destruir o
estropear ninguna de las posibilidades que el alumno contiene y de las que la
sociedad será la primera en beneficiarse, en lugar de permitir que se pierdan
importantes fracciones de las mismas o de ahogar otras”.
He de recordar aquí que existen, al menos, dos tipos muy
distintos de disciplina y que sólo por equívoco se los denomina con el mismo
nombre: la disciplina educativa, cuyo objeto es integrar al niño y al joven en
la sociedad, y la disciplina represiva, cuyo objeto es impedir que el niño o el
joven hagan daño mientras no estén integrados en ella. En la teoría, siempre
tendemos a tratar de la primera, en la práctica, con demasiada frecuencia es la
segunda la que actúa.
También conviene recordar que la insumisión juvenil se
debe, con razón o sin ella, a la queja de que no tienen bastantes derechos ni
responsabilidades en la sociedad actual. Además, no olvidemos que se trata de
un fenómeno sociológico de base de la civilización contemporánea y como tal,
tiene su reflejo en una de las parcelas más importantes de esta: la escuela.
Si el problema estudiantil se presenta hoy de forma tan
aguda, es quizá porque hasta ahora había sido minimizado y banalizado
sistemáticamente, y porque uno de los elementos esenciales de esta crisis es la
incapacidad de los adultos para apreciar la significación real de ella.
En este sentido, "es urgente observar, estudiar,
analizar con mayor detenimiento la figura y las actuaciones del profesorado; es
sorprendente la diferencia que existe entre su visión y la que de él tienen sus
alumnos"
De la presente investigación es posible
determinar que :
·
Las concepciones
psicosociopedagógicas y estereotipos que posee el profesor, influyen
directamente en su práctica pedagógica y en su
actuar frente a actos de indisciplina y agresividad escolar
·
En la medida que no se generen
métodos, espacios y actitudes para resolver los conflictos en la comunidad
escolar basados en el reconocimiento y respeto por las necesidades,
expectativas, procesos y roles que viven o representan los distintos actores de
la comunidad, específicamente el profesor y el alumno, el nivel de conflictos
tenderá a aumentar consolidándose una lógica centrada en el uso del poder y la
confrontación para abordarlos retroalimentando negativamente la convivencia al
interior de la comunidad escolar.
·
Los métodos alternativos de
resolución de conflictos, como lo es la mediación, representan una opción
viable y pertinente ya que se basan en una lógica de colaboración v/s la lógica
confrontacional entre los distintos actores, siendo algunas de sus principales
características las de promover la cooperación, el compromiso, la creatividad y
la participación activa de los actores en conflicto basado en el respeto,
valoración y, lo que resulta particularmente importante en este caso,
considerando efectivamente las distintas perspectivas de los actores
involucrados.
·
Cuando se tiene una conversación
con un alumno agresivo, no es práctico preguntarle porque se comporta así,
porque el no lo sabe, pero si comprende que su comportamiento no merece la
aprobación de los demás, también comprende que no puede dejar de actuar como lo
hace. El profesor no debe reprenderlo ni
sermonearlo, sino que mantenerse en un segundo plano, estimulándolo a decir
como un relato todo lo que siente y dirigiéndolo gradualmente a que observe su
comportamiento como lo hacen los demás.
·
Una de las cosas más valiosa que
un profesor puede realizar por la causa de la salud mental, es de la ayudar a
los niños analizar estudiar y comprender sus propios sentimientos.
En cuanto a autoridad:
·
Un profesor que muestra
frecuentemente que nos está suficientemente informado respecto al contenido de
su materia, pierde autoridad.
·
También pierde autoridad al no
tratar a los alumnos como persona.
·
En educación, la autoridad no es
el derecho del más fuerte.
·
El difícil equilibrio está en
ponderar la autonomía individual con la autoridad docente; el profesor debe
asumir una actitud de guía, ya que la mera disciplina represiva engendra
rebeldía interna.
·
Algunos profesores no tienen
suficiente autoridad y en muchas ocasiones poseen una idea equivocada del
concepto autoridad, adoptando posturas deficientes.
Entienden autoridad como:
ü Abuso de autoridad (autoritarismo)
ü intento de igualdad
ü dependencia servil del alumno.
ü La autoridad del maestro descansa en su ascendiente espiritual, en
el vigor de su personalidad. El profesor influye con su ser, mas que con su saber. Cuando se
muestran responsables, abnegados del deber.
En cuanto a disciplina:
Ø La disciplina se debe producir en la mutua comprensión y colaboración
del profesor y alumno, y en el ejercicio de la actitud autónoma y resuelta
colaboración.
Ø El efecto formativo de la disciplina no se logra con golpes y castigos
que envilecen, sino con sanciones o estímulos que impresionan la conciencia del
educando y lo encaminan hacia el deber y la dignidad.
Es común en el docente utilizar la disciplina
imperativa, esto
es:
Obtener una clase
en orden y sin ruidos. Los premios y preferentemente los castigos, son medios
utilizados.
§ Es necesario utilizar una disciplina libertaria, es decir, proteger
principalmente la libertad de los alumnos. Todo lo que puede coartar esa
libertad (horarios, silencios prolongados, etc.)ha de ser desterrado.
§ Que las normas disciplinarias existan para no agobiar al alumno, sino
para que convierta su propia conciencia.
§ El profesor debe actuar siempre con decoro y dominar su ira
§ Es sumamente importante practicar en forma efectiva la disciplina
preventiva. Como lo señala el Sistema pedagógico de Don Bosco cuyo principio
esencial es prevenir antes que castigar o reprimir. Que cada alumno conozca sus
deberes de conducta, las reglas de la disciplina, de modo que no pueda alegar
ignorancia ante las faltas cometidas. El error se previene con la instrucción,
y el vicio inculcando hábitos buenos.
§ Se trata de realizar la vida buscando la claridad. Por eso el alumno
hay que tratarlo con respecto para que sienta desde temprano su propio
significado y valor, y la conciencia del autorespeto, de la dignidad del
hombre.
§ La escuela junto a sus profesores debe despertar confianza en sus
poderes, y en cada acto de su vida hacerle sentir su responsabilidad y
capacidad de comprender que la conducta es una expresión de todo el ser, es un
espejo en el que muestra cada uno su imagen.
§ Es natural que el hombre al vivir en sociedad, en unión con sus
semejantes por si solo no pueda conseguir lo que necesita, es necesario que
exista entre ellos alguien que los gobierne, ya que al ocuparse el hombre más
que de su interés propio, la
sociedad se disgregaría al no sentir la
persona adecuada a quien le incumbe el cuidado del bien común.
§ Este derecho que una persona tiene de dirigir a otro miembro de una
sociedad, debe ser reconocido y aceptado, pues en caso contrario, no pasaría de
ser una simple pretensión de autoridad.
§ La autoridad no se basa en la influencia personal, la adulación, la
persuasión, el soborno, el capricho, la utilidad, sino en la virtud alcanzada
por las personas.
Causas
que pueden provocar indisciplina derivada de la actitud, comportamiento y falta
de habilidades del profesorado.
La actitud y
el comportamiento del profesor/a pueden constituir en algún momento el origen
de la aparición de la conflictividad en el aula. Expongo a continuación,
derivadas de las conversaciones y
reflexiones con los propios docentes, una serie de actitudes y
conductas junto con los motivos o razones que las generan que puede
terminar produciendo un conflicto relacional:
Pérdida
de autoridad del profesor
• Inseguridad personal.
• Pérdida del autocontrol.
• Inadecuada formación.
• Falta de recursos pedagógicos.
• Inadaptación a las nuevas generaciones y valores sociales.
Tendencia
a la victimización
• Sistema educativo y social que no reconoce la labor del educador.
• Baja autoestima.
• Sociedad igualitaria y participativa que implica un rol de
profesor/a muy diferente al de épocas pasadas.
Sentimientos
de indefensión
• Inseguridad en las aulas.
• Falta de recursos personales, sociales e institucionales para atajar la
falta de disciplina.
Comportamiento
inadecuado
• Preferencias manifiestas por ciertos estudiantes.
• Pérdida de valores.
• Autoritarismo.
• Incapacidad para gestionar un grupo juvenil.
• Carencia de liderazgo.
Generalización
de la conducta incorrecta de los estudiantes
• Falta de recursos psicopedagógicos para manejar y controlar grupos
sociales.
• Necesidad de poseer recursos para la resolución de conflictos.
Falta de
trabajo conjunto con las familias
• Ausencia de comunicación.
• Discursos contradictorios: valores que aprenden en el centro y ejemplo
o discursos que viven o escuchan en casa.
• Falta de apoyo.
• Falta de normas consensuadas con las familias.
En algunas
ocasiones, puede ser la falta de habilidades y destrezas sociales o de
recursos pedagógicos del profesor/a lo que genera el conflicto
relacional y la indisciplina, destaco:
Poca
sensibilidad hacia las necesidades de los alumnos
• Falta de paciencia ante la inmadurez o desinterés de algunos alumnos.
• Falta de comprensión de las identidades juveniles.
• Inadaptación al cambio generacional.
Inadecuada
comprensión del fenómeno de la comunicación humana
• Falta formación, actualización y profundización en las relaciones
interpersonales, sus características y posibilidades de mejora.
• Inadecuada comprensión del fenómeno comunicacional humano.
Metodologías
de enseñanza poco atractivas
• Inadecuada preparación psicopedagógica en las metodologías activas y
participativas de enseñanza-aprendizaje.
• Deficiencia en la organización del aula: distribución de las mesas,
distribución de los horarios, recursos pedagógicos desfasados o inadecuados,
etc.
• Insuficiente planificación de
la actividad docente: improvisación del profesor, deficiencia en la
programación de las enseñanzas y de las actividades prácticas y casos
CONSIDERACIONES
FINALES
A partir del presente estudio, es posible establecer una serie de recursos y
estrategias comunicativas que permitan al profesor/a generar un clima de
convivencia en el aula que impida que se produzcan situaciones que
terminen generando conductas disruptivas, que afecten negativamente al
proceso de enseñanza-aprendizaje. Es conveniente,
además, auscultar el fondo de las
propias experiencias producto de la realidad cotidiana, a modo de encarar con
sentido práctico la solución de los problemas.
En algunos momentos del proceso de reflexión con los
docentes, se produjeron situaciones de tensión dado que al generar la
conversación, la mayor de las veces, los maestros tendían a justificar su
accionar y buscar las culpas en el sistema, los padres y los alumnos. Quedando
en evidencia, reconocida por ellos, que
es necesario realizar algunos ajustes institucionales que debieran estar
orientadas a la:
• Implicación del profesorado en el reto de la educación de los alumnos.
• Formación del profesorado en psicología y sociología juvenil: ¿cómo son
los jóvenes de hoy en día? ¿Qué quieren? ¿Qué problemas y preocupaciones
tienen? ¿Qué valores condicionan sus vidas? ¿Cuáles son sus expectativas? ¿Qué
es lo verdaderamente importante para ellos? ¿Cómo conciben la autoridad en sus
mayores?
• Formación en la gestión de conflictos y en el desarrollo de programas
de prevención y motivación del alumno.
• Proporcionar recursos para el cumplimiento de su función educadora y
formadora.
Desde el punto de vista local se pueden tomar tomar decisiones en cuanto a :
a) Que la
perspectiva de apoyar la comprensión de los procesos de aprendizajes de los
alumnos se hace necesario que los profesores cuenten con un espacio permanente
de reflexión y perfeccionamiento colectivo.
b) Que sería necesario iniciar con los alumnos, un proceso
de reflexión sobre las relaciones que se establecen en la institución escolar,
tanto entre ellos como con la autoridad, con el fin de que los propios alumnos
también vayan asumiendo el cambio.
c) Sería
también recomendable revisar las relaciones de autoridad entre los diferentes
estamentos de la comunidad educativa.
d) Elaborar un reglamento de convivencia escolar que no se base en los premios y
castigos y con la participación de toda la comunidad educativa..
e) Replantear
la escuela para padres como una instancia de
crecimiento mutuo, en el quehacer educativo.
f) Revisar los
objetivos y propósitos de la escuela.
g) Reflexionar acerca de las formas y modos de enseñanza,
entre otras.
La información obtenida permite parcialmente, pues faltan los alumnos, los
padres y los aspectos institucionales, comprender el sistema relacional de los
actores e intervenir con programas educativos y concretamente en los referidos
a la convivencia escolar.
A partir de este trabajo se generaron
condiciones claves para la asesoría que requieren los maestros/as, para mejorar
las prácticas pedagógicas, produciendo
un clima de confianza inmejorable para futuras intervenciones.
BIBLIOGRAFIA
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educadores. Una propuesta para la información docente. Revista Colombiana de
Educación Nº 33
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ElliotT, J. (1993), El cambio educativo desde la
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Dep. Psicología
Social e Institucional
Universidad de Estadual de Londrina .Apuntes.
Universidad de Estadual de Londrina .Apuntes.
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Escuela ” AIQUE, Buenos Aires, 1998.
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Módulo 2. Doctorado en Ciencias de la Educación.2008
Vera R. "Metodología de Investigación
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Investigación Protagónica. Cuaderno Nº 2 Talleres de
Educación Democrática PIIE, Santiago 1988.
Weggs W. " La formación del Maestro "Troquel Buenos
Aires 1968
ANEXOS
GUIA DE ENTREVISTA PARA DOCENTES
1.- Datos generales
Nombre del entrevistado: _____________________________________
2.- Escuela en que se desempeña
Cargo que ocupa: ___________________________________________
Subsector que atiende:________________________________________
2.-
Formación y capacitación
¿Cuál es su nivel educativo?
¿Qué cursos de capacitación y/ o actualización ha realizado?
¿Cómo percibe o evalúa sus
experiencias de formación y/o capacitación?
¿Ha encontrado dificultades en aplicar lo que aprendió a la escuela
donde enseña?¿Porqué?
3.- Su
profesión e imagen
¿Aspira a quedarse aquí o piensa ir a otra parte?
¿Ha trabajado en una comunidad urbana? ¿Cómo compararía este con el de ahora?
¿Por qué escogió ser docente?
¿A qué aspira como docente?
¿Se siente contento con su profesión?
Dicen que la labor docente se ha tornado en otro oficio más, que se ha
perdido la auto-evaluación del maestro, que se ha perdido el aprecio de la comunidad
por el profesor y éste sólo piensa en su
retribución económica.
¿Qué opina sobre esto?
¿Cómo cree usted que lo ve el alumno?
¿Cómo cree que lo ve el resto de la comunidad?
¿Qué entiende usted por efectividad en la escuela?
¿Qué entiende usted por fracaso escolar?
4.-Su
visión sobre la relación escuela – comunidad
¿Qué aportan la escuela y el
maestro a la comunidad?
¿Qué relación ve el maestro entre el contenido de las materias que
enseña y la vida de la comunidad y del niño?
¿Cómo es su relación con los
dirigentes con los dirigentes vecinales?
¿Cuál es el tipo de conflictos mas frecuentes con la comunidad? ¿ Cómo
se resuelven éstos?
4.-
transmisión de valores y actitudes.
¿Qué importancia cree que tengan la autoridad y la disciplina en la
educación?
¿Qué piensa que es autoridad y qué es disciplina?
¿Cómo juzga la gravedad de las faltas que cometen los niños y niñas?
¿Cuáles son las faltas mas frecuentes?
¿Cómo las corrige?
¿Cuáles son los problemas que encuentra en el ejercicio docente?
¿Cómo se solucionan?
¿Cómo ve usted la relación maestro alumno?
¿Qué es para usted un buen alumno?
¿Qué es para usted un alumno problema?
¿Cómo maneja la situación con este tipo de alumno?
FICHA DE
REGISTRO DE OBSERVACION PERSONAL
Curso: _________________________________________
Tiempo definido
__________________________________
Espacio de
observación: _____________________________
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Contexto
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Situación de conflicto
|
Manifestación del conflicto
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CLASIFICCION
DE LOS CONFLICTOS OBSERVADOS.
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conflictos de interés
|
conflictos de relación
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otro tipo de conflictos
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Hubo solución?
|
¿Hubo solución?
|
¿Hubo solución?
|
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|
HOJA DE
ANALISIS DELCONFLICTO
|
Las partes:
¿Entre quienes es el problema?
|
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Percepciones
¿Qué piensa cada parte de la otra y
de la situación?
|
|
|
|
Posiciones:
¿Qué reclama cada parte?
|
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|
Intereses:
¿Qué es lo que cada parte realmente
quiere y porqué
|
|
|
|
Opciones creativas:
¿Qué posibles soluciones satisfacen
nuestros intereses?
|
|
|
Propuesto por
Sara Rosemblum “Mediación en la
Escuela ” AIQUE, Buenos Aires, 1998.
PONERSE EN EL LUGAR
DEL OTRO
|
Reacción del profesor ante
un conflicto
|
¿Qué haría en el lugar de ?
|
|
|
|
En grupos de análisis y de reflexión cada
profesor completa la tarjeta. Todo ello
de acuerdo al episodio seleccionado.
.- Se comentan las tarjetas elegidas al azar
.- Se proponen
actividades de solución y formas
de abordar el conflicto
INDICADORES
DE INSATISFACCIÓN PROFESIONAL
|
Condiciones
laborales
|
profesores
conformidad
|
deseo de
cambio de trabajo
|
deseo de
cambio de escuela
|
stres
|
|
Cursos
numerosos
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Problemas
de conducta/ indisciplina
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Dificultades
con los nuevos lineamientos curriculares.
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Falta de
respeto de los alumnos hacia el profesor.
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Escasa
motivación de los alumnos
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Participación
en la solución de los problemas de la escuela.
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Relaciones
con los colegas.
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Ayuda del
director en las tareas docentes.
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Interés
del supervisor.
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Crítica
de los padres
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Coherencia
de valores.
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Valoración
de las autoridades.
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INDICE
Resumen ejecutivo
1
I.- Introducción
2 -3
II. Planteamiento del problema, preguntas de investigación 4-5
III.-Finalidades
y propósitos de la investigación 5-6
IV.- formulación
de objetivos de estudio
7
V.- Marco de
referencia
8-27
- Supuestos que determinan el accionar de los docentes 8
- El rol del profesor
9-10
- Análisis del episodio protagónico 11
- Cambio educativo y cambio del rol
docente
12-13
- Las concepciones psicosociales
pedagógicas e institucionales 14
- El comportamiento agresivo de
los alumnos y la reacción
del profesor 15-16
- Actitudes del profesor en relación con el alumno 17-19
- Conflicto escolar
20
- La convivencia y la disciplina, un contenido transversal 21-26
- Autoridad como poder e influencia
27
VI.- Metodología
28-31
- Procedimiento para
la recolección de la
Información.
28
- Algunos episodios protagónicos
analizados
29
- Expresiones comunes en los profesores
30
VII.- Análisis
del episodio a partir de la investigación protagónica 32
Episodio Nº 1 - 32-41
Episodio Nº 2.-
42-47
VIII.- Conclusiones y sugerencias
48-54
IX.-
Consideraciones Generales.
55-56
Bibliografía 57
Anexos 58-64
Indice 65
[1] Metodología de Investigación Docente: “La investigación
Protagónica Cuaderno Nº 2 TED. PIIE
Stgo. 1981
[2] ("Crisis Educativa,
Perfeccionamiento Docente y Organización Gremial". Talleres de Educación
Democrática P.I.I.E. Diciembre de 1990).
[6] Allport, Handbook
of social psychology (1935) Murchinson, C.. Worcester, MA: Clark University ...
[7] Krech,
D., Crutchfield, R.S. and Ballachey, E.L., (1962),
Individuals in Society, Macmillan, New York.
[12] Ester Lafont Batista “ La
institución escolar; Convivencia y disciplina”, Tesis Norma, Grupo Editorial,
Bs. As. 1994. Ester Lafont Batista. “ El Juego en el Proceso de Aprendizaje “
Ed. Humanitas (ahora Lumen ) Bs As , Argentina.
[14] Ortigosa López, Santiago. Fuera de programa. Cuestiones de ética para padres y alumnos de BUP y
ESO. Ediciones Internacionales Universitarias.Madrid,1999.
[15] Ponencia española en
Utrecht fue elaborada por Juan Manuel Moreno, profesor de la Universidad Nacional
de Educación a Distancia
[16] Frrenchj.
& Raven, B.H.
(1959). The bases of the social power. In D.Carthwright. (ed) Studies in social
power. An Arbor Mi Institute for
SocialResearchs.
[17] La Escuela: Giuseppe Bortoluzzi, atiende alumnos
con diversas características, provenientes de un sector deprimido, con riesgo
social, compuesto por grupos familiares irregularmente constituidos, con significativas
tasa de alcoholismo y drogadicción, situaciones de maltrato intrafamiliar y abuso sexual. Sus familias son de estratos
sociales bajos, con problemas socioeconómicos y con situaciones irregulares, Un
alto porcentaje de los alumnos, cerca de un 70%, presenta una situación
irregular, viven con un familiar directo o indirecto.
La principal actividad laboral que desempeñan los padres y/o tutores, es
de obreros, asesoras del hogar y obreros temporales de agroindustria.
La realidad mencionada, entrega alumnos con trastornos serios de
personalidad, baja autoestima, inhibiciones, inseguridad y con un gran déficit
educacional. Se producen problemas de adaptación, agresividad, rebeldía, falta
de iniciativa; dificultades que trascienden de la vida familiar a la vida escolar,
afectando el rendimiento y comportamiento de los niños, además un alto
porcentaje de los padres no asumen sus compromisos .Como consecuencia de lo
indicado, la escuela Giuseppe Bortoluzzi, está considerada como un centro educativo de desempeño difícil.
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